miércoles, 19 de octubre de 2011

Pablito y la bomba atómica.

Pablito y la bomba atómica.
Por Francisco Mundo.
Episodio 2.  La tarea de investigación.-
Eran las ocho de la mañana del lunes, todos los niños del salón estaban como animados por ser inicio de semana, como que los Viernes y los Lunes los niños tienen un semblante diferente en la escuela, y éste era uno de los momentos de soltura en los alumnos, de energías no gastadas y buen humor.  La Maestra igualmente estaba sonriente, contenta y con ánimos de dar una buena clase de Historia.  Preguntó a todo el salón si habían hecho la tarea de investigación que les dejó el Viernes a lo que todos contestaron al unísono:
-          “SSiiiiiiiiiiiiiii Maestraaaaaaa!!”
Y la Maestra con un gesto de satisfacción y frotándose las manos junto al pecho, con una sonrisa amplia les va preguntando uno a uno qué aprendieron:
-          “A ver mis niños queridos, me van a decir qué aprendieron de la investigación sobre la Bomba atómica, dime Gonzalito, que fue lo que leíste…”
-          “Pues que la Bomba atómica es un dispositivo que obtiene una gran cantidad de energía de reacciones nucleares. Su funcionamiento se basa en provocar una reacción nuclear en cadena descontrolada. Se encuentra entre las denominadas armas de destrucción masiva y su explosión produce una distintiva nube en forma de hongo.”
-          “Muy bien Gonzalito, fue una definición exacta y bien descrita.  A ver Rodolfito, ahora dime tú que aprendiste…”
Y el gordito Rodolfito, el más desgarbado de la clase, más irreverente pero que no sacaba malas calificaciones por lo que la Maestra le tenía cierta tolerancia, recarga uno de sus codos en la mesa de atrás, estira las piernas, ladea su cuerpo cómodamente y le contesta:
-          “Pues estuve investigando Maestra que la Bomba atómica fue desarrollada por Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, Su procedimiento se basa en la escisión de un núcleo pesado en elementos más ligeros mediante el bombardeo de neutrones que, al impactar en dicho material, provocan una reacción nuclear en cadena, que el arma de plutonio, es más moderna y tiene un diseño más complicado, se rodea la masa fisionable de explosivos convencionales como el RDX especialmente diseñados para comprimir el plutonio y que Las bombas de hidrógeno lo que realizan es la fusión (no la fisión) de núcleos ligeros (isótopos del hidrógeno) en núcleos más pesados…”
El silencio reinó en todo el salón…… la Maestra no le dijo nada tampoco y el gordito Rodolfito puso cara continua de satisfacción y presunción por su breve exposición….
-          “… está bien Rodolfito, muy buena tu investigación…. A ver Pepito, dime que investigaste tú…”
Y Pepito, casi igual de desgarbado pero sabiendo que no tenía una investigación tan buena como la del gordo Rodolfito, le dice despreocupadamente:
-          “Estuve leyendo Maestra que el inventor de la Bomba fue Oppenheimer se crió en el seno de una familia que respetaba el arte, la música y la curiosidad intelectual. Ingresó a la Universidad de Harvard en 1922 y obtuvo su licenciatura en química, con honores, en tan sólo tres años. En los siguientes años, el precoz joven viajó por Europa, donde trabajó con varios físicos en la vanguardia de la investigación de los fenómenos atómicos, a la luz de las nuevas teorías. A sólo un año de egresar, Oppenheimer publicó un documento científico que mostraba su total comprensión de los nuevos métodos. Poco después desarrolló, junto con el afamado Max Born, una parte esencial de la teoría cuántica conocida como el método Born-Oppenheimer. Su notable disertación doctoral le ganó fama internacional en 1927…”
Terminó así Pepito escondiendo su papel arrugado escrito a lápiz que vanamente pretendió leer a escondidas y que se notó escribió a última hora…
-          “Muy bien Pepito, y que bueno hayas investigado de tan destacado físico.. y a ver Pablito, ahora tú dime qué fue lo que investigaste sobre la Bomba atómica…”
Y el niño Pablito, con su gesto inquisidor, calmado, inteligente dijo:
-          “Mire Maestra, el tema que nos dejó investigar el Viernes al principio me pareció interesante porque había oído que se hablaba mucho de Bombas desde la Guerra del Golfo, pero creo que al leer sobre el tema hay mucho que decir que la gente ya ha olvidado…”
Y la Maestra con un sorpresivo gesto de interrogación y curiosidad le contesta:
-          “¿Cómo qué es lo que la gente ha olvidado Pablito, si todos saben que gracias a la Bomba atómica pudo terminarse la Segunda Guerra Mundial en 1945?”
-          “Mire Maestra, La bomba atómica fue desarrollada por Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, como Usted dice y es el único país que ha hecho uso de ella sobre las ciudades de  Hiroshima y Nagasaki, y que gracias a ello, como dice Usted también, se terminó la Guerra, pero lo que a lo mejor la gente nunca supo o ha olvidado fue lo que pasó la gente de esas ciudades: “luego de que una racha matinal de sirenas antiaéreas, sonó la señal de que no había peligro. El Sol iluminó la hora pico de la bulliciosa Hiroshima, resaltando el esbelto follaje de los famosos sauces de la ciudad. En este día de agosto de 1945, los hombres de negocios que corrían a sus trabajos, los niños en camino a la escuela y las amas de casa sabían, después de muchos bombardeos, que dos o tres bombarderos B29 de EUA no eran peligrosos: si se tratara verdaderamente de un ataque serio, el cielo estaría lleno de aviones. Un sobreviviente recordaría que, de pronto, "Un brillo cegador cortó el cielo... la piel de mi cuerpo sintió un calor quemante... silencio mortal... luego un gran '!bum!', como el estallido de un trueno distante." A las 8:14, hora local, el bombardero Enola Gay soltó su única carga, el "Little Boy" y se alejó rápidamente. Minutos después la bomba atómica estalló, produciendo un intenso brillo que encendió el cielo y provocó fuertes vientos. De una bola de fuego de 400 m de diámetro surgió una nube en forma de hongo que se elevó 20 km. El intensísimo calor, de quizá 3.000C°, convirtió instantáneamente en carbón a miles de seres humanos. Miles más les sobrevivieron unos pocos segundos, para ser golpeados por escombros o sepultados por edificios caídos. Empavorecidos, muchos se tiraron a ríos que habían hervido. En la horrenda vorágine murieron 200.000 almas, la mitad de la población diurna de la ciudad. Desaparecieron aproximadamente unos 60.000 edificios, fuegos dispersos se convirtieron en incendios mayores y la contaminación radiactiva inició brutalmente su inhumana y silenciosa labor de provocar una muerte lenta y dilatada. En ese 6 de agosto de 1945, el azorado mundo supo que el hombre había domeñado la energía encerrada en el átomo para crear un arma increíblemente destructiva. Hasta esa fatídica explosión, sólo unos cuantos militares de alto rango y líderes políticos sabían la verdadera historia: durante años, un equipo de científicos y técnicos trabajaron frenéticamente para construir en secreto esta "arma del día del juicio final".
El salón entero se quedó en silencio… nadie dijo nada ni la maestra que le escuchaban sin gesto en los rostros… pero Pablito no había terminado, y tras unos instantes, sin perder la seriedad con que hablaba, continuó:
-          “Seguramente el gobierno de los Estados Unidos antes de todo esto puso muchos millones de dólares para fabricar algo como la Bomba, con mucho secreto, y antes de lanzarla en Japón leí que hicieron una prueba para saber si funcionaba, así que “La muy esperada prueba de la primera arma atómica del mundo tuvo lugar el 16 de julio de 1945, a unos 90 km de la base de la fuerza aérea en Alamogordo, Nuevo México el artefacto de prueba, llamado "Fat Man" ("Gordo") por su forma bulbosa, se instaló en el desierto sobre una torre de acero. A las 5:30 un control remoto detonó la bomba. Con un rugido, una bola de fuego verde violáceo y anaranjado se elevó sobre un área de 1.5 km de ancho. La reacción en cadena hizo temblar la tierra y la torre de acero se esfumó. Una columna de humo se elevó hacia los cielos, ensanchándose hasta formar un hongo a 11 km del suelo. La primera explosión nuclear hecha por el hombre pasmó, y luego alegró, a los observadores militares y científicos que la presenciaron. Algunos felicitaron a gritos al director, pero Oppenheimer recordó el Bhagavad Gita, poema épico de la India: "Me volví Muerte, el destructor de mundos." Por el resto de su vida, su satisfacción por el logro científico fue moderada debido a un justificado y profundo sentido de responsabilidad por las consecuencias…  La historia de la niña de dos años Sadako Saski encierra el horror y la esperanza de Hiroshima. Diez años después de caer la bomba se le diagnosticó leucemia. Su mejor amigo le contó la leyenda japonesa que cualquiera que haga un millar de grullas de papel será premiado con un deseo. La niña empezó a doblar papel pero murió en ese año, su deseo no se cumplió.
       Sus compañeros de colegio finalizaron el millar de grullas de Sadako e, inspirados por su coraje y fuerza, recolectaron dinero por todo Japón para colocar una estatua en su honor, una grulla dorada, en el Parque de la Paz de Hiroshima. Su deseo llegó a ser su esperanza e inscribieron en la estatua: Este es nuestro llanto, esta es nuestra plegaria, Paz en el mundo”. En este día los niños y niñas de todo Japón y otros países doblan grullas de papel, un símbolo de paz internacional, y los envían al monumento de Sadako en Hiroshima, con la esperanza de que un día el deseo se cumpla”
Pablito entonces se sentó y no quitó su cara de serio e inexpresivo, el salón seguía en silencio y la Maestra comprendió que debía acabar con el interrogatorio sobre la tarea de investigación de la susodicha Bomba que había causado una explosión de silencio en el salón que ella no esperaba.  Retrocedió hasta su escritorio y se sentó callada, observando a los niños que desde sus pupitres la miraban serios y callados… casi tartamudeando les dijo a duras penas y finalmente:
-          “Bien… niños… vamos a pasar a… a  estudiar la clase de Biología, vamos ¿Si? A ver la importancia de la vida en el planeta… abran su libro de ciencias naturales en la página 45 que es.. que es… el capítulo sobre la aparición de la vida en la Tierra… ¿Eh?
Y todos los niños obedientes, en el mismo y continuo silencio, abrieron sus libros para aprender sobre la vida…
                                                                                                            FIN.

martes, 18 de octubre de 2011

Pepito y la revolución mexicana

Pepito y la revolución mexicana.
Episodio 1
Por Francisco Mundo.
La clase en la primaria: La Revolución mexicana.
-          “A ver mis niños, ahora nos toca la clase de Matemáticas y repasaremos la resta y la división…”
-          “Maestra…” (levantando Pepito intempestivamente la mano) pero antes queremos que nos explique algo que no entendimos de la clase de historia…”
-          “¿De la clase de historia? ¿Y qué fue lo que no entendieron de la clase de historia?
-          “En lo de la Revolución mexicana Maestra…”
-          “¿La Revolución mexicana?”
-          “Si Maestra, no entendimos lo de Madero y luego que fue Presidente Huerta, y al ratito que siempre no, que luego Carranza… ¿y para que tanto pleito si todo era contra Porfirio Díaz no?
-          “Así es Pepito, -responde muy propia y ceremoniosa la Maestra- la Revolución se hizo porque el dictador Porfirio Díaz había sido presidente durante 30 años…”
-          “Si, si Maestra, ya nos dijo que fue un dictador y que sometió a los campesinos y las demás cosas…”
-          “¿Y entonces?”
-          “Que pues si todos se levantaron contra Porfirio Díaz,  ¿no se supone que lo querían matar?
-          “A lo mejor no Pepito, solo querían que dejara el poder…”
-          (todos los niños empiezan un cuchicheo entre ellos generalizado)
-          “¡Silencio niños! A ver, les voy a explicar…”
-          (Pablito se levanta de su pupitre de repente al mismo tiempo que alza la mano y no esperando que le dieran la voz interrumpe dejando con la boca abierta a la maestra)
-          “¡Pero Maestra!, entonces si yo soy Presidente durante 30 años, hago lo que quiero con el poder, someto a todos los campesinos del país y me vuelvo no Presidente sino un dictador.. ¿Por qué era un dictador no Maestra?
-          “Así es Pablito, pero déjenme decirles que…”
-          (Vuelve a interrumpir Pablito sin consideración de la Maestra)
-          “Entonces si me vuelvo un dictador despiadado y no le doy chance a ninguno de ser Presidente y me hago cuate de Hacendados y Generales, provoco una Revolución y entonces todo se olvida con solo tomar un barco para irme a Francia? Ni me meten a la cárcel ni me fusilan como hicieron con Maximiliano… ese Juárez si era más cab…”
-          “¡Pablito! ¡Mas respeto por los próceres de México!
-          (el salón entero sube el tono de los cuchicheos que se oyen más fuerte… Gonzalito entonces se pone también de pie y toma la palabra mientras que Pepito y Pablito no se han sentado y siguen desafiantes…)
-          “Mire Maestra, ayer en el recreo estábamos platicando que si Porfirio Díaz era tan canijo y todos se levantaron y entonces se fue en 1910 o en el  1911, ¿No se supone que la Revolución se debió haber acabado?”
-          “Pues sí pero hay traidores a la Revolución y quieren aprovecharse, como Huerta…”
-          “¿Entonces Huerta mató a Madero?”
-          “El Presidente Madero murió en la Decena Trágica…” responde tajante la Maestra,
Interrumpe más fuerte e insistente Pepito:
-          “¿Si, pero QUIEN lo mando matar? ¿A QUIEN le convenía que se muriera para que otro fuera Presidente?
-          “Bueno, pues así son las revoluciones niños… la gente se muere…”
-          “Pues yo ayer le dije a María y a la yoyis- responde Gonzalito- que Huerta fue el que mandó matar  a Madero y luego pues se puso él de Presidente haciéndose cuate del Embajador de los Estados Unidos…pero como ya sabía que no le iban a hacer nada como a Porfirio Díaz, pues se levantaron todos contra él y el muy zacatón se fue…
-          “uuuuuuuuyy Maestra…! (se levanta diciendo el gordito Rodolfito sin pedir permiso) pues que sonso el Presidente ese Madero…!”
La Maestra entonces empieza a sulfurarse y abre los ojos regañando al niño:
-          “¡Rodolfito! ¿Por qué le dices así al Presidente Madero?”
-          “Pues porque si subo de Presidente lo primero que hago es correr a todos los que trabajaban con Porfirio Díaz ¿no? Mi papá me dice que hoy cuando entra un Presidente nuevo corre a todos los del gabinete anterior, y el Huerta ese era cuate de Porfirio Díaz…”
-          “Pero lo que queremos que nos diga Maestra (vuelve a tomar la palabra Pepito) es que si todos se levantaron contra Huerta como hicieron con Porfirio Díaz, entonces fue Presidente Carranza porque todos votaron por él…”
-          “Así es Pepito, la Revolución se trata de eso, que los malos Presidentes usurpadores dejen el puesto a los Presidentes cuando ganan las elecciones…”
-          “Pero cuando Carranza es presidente (Pepito la vuelve a interrumpir y todos ya no la dejan explicar) manda las tropas contra Zapata en Morelos y lo manda matar engañándolo con un tal Guajardo que era soldado de un tal Pablo González, se hace enemigo de Obregón, quiere que un tal Bonillas le siga de Presidente, se le voltean todos y sale huyendo de México en un tren y allá por Puebla lo matan en la noche…”
-          “Además Maestra (dice el gordo Rodolfito) si Obregón manda matar a Carranza, si Carranza mando matar a Zapata, si Obregón manda matar a Villa y a un Francisco Serrano en Huitzilac, si manda atacar a un tal Adolfo de la Huerta con ayuda de Calles, si luego Calles manda matar a Obregón, si luego Cárdenas corre a Calles… y antes no lo mando matar también… ¡¡uuuuuuuuuuy Maestra que relajo, todos contra todos…! ¿No que la bronca era nomás contra Díaz?”
-          “¡¡Rodolfitoooo!! (golpea la Maestra la regla de 30 cm. Contra su escritorio levantándole la voz al niño)¡ ¿Quién te ha dicho todo eso de la revolución??!”
-          “¡Mi abuelito me contó Maestra y dice que lo que Usted dice de los libros es puro cuento!!”
-          (Eso ya no lo toleró la encrespada Maestra que se disponía a ordenarle a Rodolfito que se saliera del salón inmediatamente, pero Pepito la interrumpe para no dejarle decir nada más el resto de la clase)
-          “¡Si Maestra, todos mandaron matar a todos, al principio muy sus cuates pero después le meten la puñalada por detrás…!” (las niñas todas ponen cara de asustadas al ver que Pepito, Pablito y el gordo Rodolfito han tomado el poder en el salón y tienen la voz cantante) Además al principio Cárdenas atacó a Villa, Villa atacó a Obregón, De la Huerta primero muy muy y luego Calles y Obregón le dan matarile con su rebelión, pero un tal Escobar les ayuda y luego Calles le manda las tropas contra Escobar… cuando es Presidente Ávila Camacho le dice a Calles que regrese y que se hagan cuates otra vez con Cárdenas cuando a Obregón antes lo manda matar Calles allá por San Ángel… puro relajo Maestra…”
La Maestra en ese momento se sienta con la cara impávida y con la boca abierta, callada, solo escuchando a los niños asombrada y como sonámbula…
El godo Rodolfito entonces, viendo la cara de la Maestra se aprovecha y saca su torta de la mochila, empieza a morderla antes del recreo, se sienta en la tabla de escribir de su pupitre, sube los pies al pupitre de adelante y dice:
-          “Mire Maestra, esto de la Revolución es nomás matar a los cuates cuando les conviene, primero muy cuates pero luego los corren o se van con quienes les cuadra… Huerta dejó a Díaz y se fue con Madero, luego lo manda matar, Obregón se fue con Carranza para tumbar a Huerta y luego lo manda matar cuando antes Carranza manda matar a Zapata, cuando Villa apoya a Adolfo de la Huerta Obregón también se lo echa, también se echó a Francisco Serrano cuando era muy su cuate… también eran cuates Obregón y Calles y ya ve Maestra, luego se lo echa mientras estaba desayunando… luego Calles pone a puros presidentes tarugos nomás para estarlos mangoneando hasta que se puso campeón Cárdenas y le manda a los soldados para correrlo y luego Ávila Camacho que siempre no, que aquí no pasó nada… dice mi abuelito que en las revoluciones no hay héroes, nomás puros traidores…
La Maestra ya no dijo nada, se quedó calladita en su silla mirando y oyendo a los niños con la boca abierta aun cuando sonó la campana avisando para el recreo….. y con voz pausada, baja, les dice con la mirada ida hacia ningún lado y señalando con el dedo la puerta del revolucionado salón:
-          “Ya sonó la campana niños, salgan al recreo, pueden irse…”
Todos los niños se levantan corriendo y gritando desaforadamente hacia el patio y al final, solos, Pepito, Pablito, Gonzalito y el gordo Rodolfito, con las manos en las bolsas del pantalón, caminan despacio hacia la puerta mirando compasivamente a la maestra que se ha quedado como estatua de marfil en su escritorio, pensativa quizá en algunas cosas que han ocurrido en la Revolución…
FIN.


sábado, 15 de octubre de 2011

Aves y Dinosaurios

Aves y dinosaurios
Por Francisco Mundo

Cuando era niño, fui al cine a ver una película en los años 60, una cinta
con la entonces jovial y famosa Ursula Andres que se llamó "Un millón de
años antes de JC". La cinta es de una metáfora dislocada, fuera de todo
conocimiento paleontológico del mismo estilo que la película de Ringo Star
"El Cavernícola", sin embargo, me fue útil para saber que si los humanos
hubieran coincidido con los dinosaurios, la guerra por sobrevivir hubiera
sido encarnizada: los dinosaurios hubieran atacado con garras y dientes
fenomenales y los humanos solo con hachas o lanzas, aunque después hubieran
contado no solo con armas de fuego (como en "Parque Jurásico"), sino con
insecticidas, mares contaminados, aerosoles, detergentes, tala de bosques, y
usado los ríos y lagunas donde ellos bebían como desagües y la guerra ya
sabemos quien la ganaría…

Otro detalle de esa cinta fue que había un dinosaurio que en mis pocos años
de la infancia me dije que parecía un pájaro. Cuando regrese a casa de la
función se me pregunto de que había tratado la película y solo respondí que
sobre pájaros que se comían a la gente… después vi la película de Hitchcock
"Los pajaros" y deduje que no había variado la costumbre de esos animalitos
ni con el tiempo geológico…un tiempo después vi la película mexicana de Tin
Tan que se llamó "El bello durmiente", predecesora muchos años antes de la
película de Ringo Star, y que en una escena Tin Tan le dice a un Terodáctilo
"¡Diantre de chichicuilote este!" que le sale sorpresivamente en el
camino….me dije que sin duda había muchos pájaros en la Era prehistórica
para que salieran en muchas películas.. Por último, vi una película
americana en blanco y negro de los años 50 que se llamó "El mundo perdido",
donde unos exploradores llegan a una isla desierta y remota y encuentran no
animales de hoy sino prehistóricos, un mundo para ellos infernal y agresivo
y no necesariamente armonioso para los animalitos como seguramente era…. De
tal forma que aprendí cinematográficamente, (después sería documental y
científicamente) que la Era de los dinosaurios no era sino la lucha por ser
agresivo y devorador como todo buen depredador en una cadena alimenticia de
hace millones de años que no tendría que ser nada extraordinario sino parte
de un nivel de vida del planeta.  Sin embargo, las aves era una constante en
todo momento.  Deduje infantilmente que si las aves existían en ese pasado
remoto y que si había en mi presente aún, entonces que se podía deducir que
las aves habían sobrevivido y los dinosaurios grandes no.  Hay niños que
llegan a tener ese tipo de raras deducciones y creo haber sido uno de ellos.
¿Por qué hay adultos que no las tendrán?

Siempre consideré a los pájaros como dinosaurios. No solo a los tiburones,
tortugas o cocodrilos, iguanas o comodos del pacifico. La ultima escena de
la tercera película de Spielberg aparecen unas aves volando junto a los
personajes que logran escapar de la isla, y dice uno de ellos que las aves
eran dinosaurios…. La teoría de que las aves son dinosaurios aparece por vez
primera en 1861 con el hallazgo del fósil del Archaeopteryx en Alemania y
toma mayor auge desde 1923, se presenta un debate fuerte que se fue
inclinando con los nuevos hallazgos en los años 90s y principios del Siglo
XXI de los fósiles del Juvenator, del Majungatholus, del Unenlagia, del
Sinovenator y del Mononikus que poseían características similares a las aves
del hoy, dando una prueba irrefutable que aquéllos habían sido los
abuelos  evolutivos de los pájaros que vemos aun en el planeta.

Los dinosaurios no son una moda cinematográfica, son un pasado remoto lleno
de lecciones de vida en formas propias de su Era que afortunadamente han
sobrevivido sus fósiles a desastres naturales y al tiempo para legarnos su
testimonio callado de cómo fue la vida extraordinaria en éste planeta.  Nos
pueden decir que esa vida no se acabó del todo ni aún con caídas de
meteoritos y que se ha desarrollado desde la Era de las glaciaciones hasta
"nuestros" días (¡Vaya forma de tratar a los nuestro….! Quizá los
dinosaurios trataban mejor al suyo).

Hoy aun tenemos la fortuna de ver a "chichicuilotes" surcando los aires, a
aves pequeñas y no por ello menos maravillosas, al cóndor, al águila, y a
aves que ya no vuelan como el avestruz y los pingüinos, las gallinas…que nos
dejan imaginar como era la vida de las otras aves que convivieron con los
dinosaurios y que tuvieron la fortuna de sobrevivir a su tiempo, dejando en
sus nietos evolutivos la huella de un pasado remoto que nos toca no solo
descubrir con la ciencia, sino de maravillarnos con nuestro asombro.

lunes, 3 de octubre de 2011

La masacre de Málaga.

La masacre de Málaga.
Por Francisco Mundo.
La guerra civil en España se efectuó entre Julio de 1936 y Abril de 1939, entre los bandos Nacional y Republicano.  Está catalogada como el preámbulo de la Segunda Guerra Mundial y donde se ensayaron las tácticas y armamentos que pocos años después se usarían en la Guerra entre naciones.  En esos tres años muchas batallas y horrores fueron sufridas tanto por militares como por la población civil indefensa, horrores que igualmente serían la antesala de las atrocidades en suelo polaco, austriaco, francés y demás países por parte de los militares contendientes.
Sin embargo, hay pocos hechos que no son tan publicitados en ese tipo de guerras que son pruebas y resultado de la beligerancia llevada al extremo en atrocidad y genocidio, batallas contra población civil que dice del abuso del armamento  de los agresores,  del más inaudito orden humano y civil.
Una de esas batallas fue la de Málaga.  El 18 de Febrero de 1937 las tropas franquistas e italianas ocupan Málaga como parte de su campaña de agresión y combate a las fuerzas republicanas.  La población civil, ante esta invasión huye de la ciudad y enfila hacia la salida, a la carretera que va a Almería.  La lógica y la logística militar serían de ocupar un bastión republicano y cumplir con el paso de una estrategia establecida.  Se supone que todo ejército ataca a el ejército contrario, no a civiles indefensos.  Sin embargo, la aviación alemana y franquista, cuando ve a la población civil que huye de la ciudad por esa carretera, hace vuelos rasos y hace disparos de ametralladora (que son miles de disparos por minuto en cada avión caza) hacia la columna de españoles y caen muertos aproximadamente cinco mil civiles. 
Cabe mencionar que el bombardeo a la ciudad vasca de Guernica el 26 de abril, que destruyó prácticamente toda la ciudad, solo tuvo un registro de aproximadamente 300 muertos.  La Legión Cóndor alemana y la aviación legionaria italiana fueron quienes soltaron las bombas.
De tal manera que la batalla de Málaga (no tan publicitada en la historia como la de Guernica) fue una de las más horrendas por la muerte ignominiosa y atroz que se presenta como la masacre inaudita de la agresión humana contra los humanos en una guerra en la historia de España.  Como que las tropas alemanas años después ya sabrían como hacer eso.  El experimento de Málaga les resultó aleccionador.
Sin embargo, las masacres han sucedido después en otros lugares: El 16 de marzo de 1968 las tropas de Estados Unidos lanzaron una operación en la región de Son My buscando tropas del vietcong. Al segundo teniente William Laws Calley y su sección le fue asignada la zona My Lai 4. La de My Lai debía ser una de tantas operaciones de «búsqueda y destrucción» características de la Guerra de Vietnam.  Al llegar a la zona de aterrizaje los helicópteros dejaron a los soldados y se desplazaron a la posición de espera. A lo largo de cuatro horas, Calley y sus hombres violaron a las mujeres y las niñas, mataron el ganado y prendieron fuego a las casas hasta dejar el poblado arrasado por completo. Para terminar, reunieron a los supervivientes en una acequia. Los pilotos y artilleros vieron cómo Calley disparó su arma contra ellos y ordenó a sus hombres que hicieran lo mismo hasta matar a todos los habitantes de la zona (es decir, ancianos, mujeres y niños). No se sabe la cifra exacta de asesinados, pero se estima que debió estar entre 347 y 504.
No hubo cobertura de prensa de la masacre. El editor Seymour Hersh (en una pequeña editorial llamada Dispatch News Service) finalmente emitió la noticia el 13 de noviembre de 1969. ¿Cuánto tiempo hay que esperar para saber una notica como esa?  Una semana más tarde el Cleveland Plain Dealer publicó fotos de un ex fotógrafo del ejército llamado Ronald L. Haeberle.
Aunque el teniente Cally fue juzgado y condenado por los actos de My Lai, sólo permaneció tres años bajo arresto domiciliario pues fue indultado por el presidente Richard Nixon. Un acto de este tipo, que recordaba demasiado a los cometidos por los nazis en Oradur, daba la razón a los estadounidenses pacifistas, que sostenían que la guerra de Vietnam no era una guerra justa.
Se podría continuar la lista de guerras donde las atrocidades hacia la población civil han llegado al límite del horror.  Están las invasiones europeas al continente africano, al asiático, las norteamericanas a muchos países del mundo y en los siglos precedentes las guerras de conquista de los españoles en América (recuerden a Pizarro y a Cortés y lo que hicieron sus tropas a los indígenas).  Pero baste aquí con ejemplos claros e inauditos como la masacre de Málaga para darnos cuenta de lo que es capaz un ejército invasor para sobrepasar todo y llegar al más craso y atroz asesinato.  Afortunadamente la historia tiene la  curiosa costumbre de registrar todo y los hechos inauditos pueden no llegar a olvidarse, o al menos repetir los testimonios de los hechos increíbles que el honor militar lleno de medallas y vistosos uniformes pueden hacer en el campo de batalla.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Pensamientos sin valor

PENSAMIENTOS SIN VALOR.
Por Francisco Mundo
A PROPOSITO DE UN ARTICULO DE LEILA MACOR:
http://escribirparaque.blogspot.com/2011/09/lectura-forense.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+EscribirParaQue+%28escribir+para+que%29

Quizá sea una idea atrevida decir que los pensamientos tengan un carácter de género.  Los hombre y las mujeres (así, en abstracto, sin definir época, nacionalidad ni circunstancia) pueden llegar a pensar como tales y confrontarse en sus modos de decir sus ideas con el riesgo de que los acaten de modo distinto: unos simplemente los dicen sin tener el cuidado de ser específicos y otras los escuchan  sin conformarse con la sentencia para preguntarse cosas paralelas y exigentes de tales frases escuchadas.  Puede preguntarse si acaso es factible pensar que los géneros tienen ya un modo de pensar determinado si de declarar amor o recuerdos se trata.
Habría que remitirse a si las mamás y los papás de esos hombres, cuando eran pequeños, les educaron de cierta forma involuntariamente para que pensaran así y declararan sus sentimientos de esa manera: “Pienso en ti” como una forma quizá incompleta de decir “te quiero” (en dado caso es menos comprometedora y deja abierta la posibilidad de más cosas) pero sin dar detalles, porque para esos hombres es SUFICIENTE  con decirlo y que aquella dama debe no solo conformarse sino interpretar todo lo demás…
Pero quizá la dama, por su misma educación previa como mujer, esté acostumbrada a exigir (a su propio pensamiento y al caballero en cuestión) detalles derivados de tal declaración  sin compromiso…
Leila resume tal circunstancia de un recuerdo que tuvo de Kundera, que sin dar detalles de sus mismos recuerdos, solo le da pie para una nota regia del “maldito” escritor que le ha servido muy bien para escribir un para que…. Ella ha planteado magistralmente un asunto tan sencillo pero con todas las ironías y consecuencias de algo que parece poco común, pero que es más frecuente que lo que parece.  Leila así, tiene la rara costumbre de dar luz con un detalle…
Pero creo que la cuestión no acaba ahí: los hombre no es que tengan o no la costumbre de decir frases cortas de amor medio declarado esperando que la dama se sienta divina con ese pensamiento dedicado del inexpresivo varón, sino que no ha tenido el valor, la idea, la ocurrencia, descubierto su capacidad, de decir frases completas y harto llenas para que la dama se sienta satisfecha con su larga frase que cubra todas las posibilidades de un “pienso en ti” abstracto y simple, es decir, que su capacidad de ser más específico quizá sea falta de valor… de valor de decir sus propios pensamientos, de dónde aparecen, qué es lo que siente además de pensar en ella, cómo la piensa y la razón de su continuo pensamiento…
Valor es tener la osadía, el atrevimiento de ser abierto, claro y contundente, sutil para acercarse a la sutileza de la dama, a su sensibilidad siendo también sensible (no se le ocurre que lo más delicado de una dama puede ser precisamente el pensamiento redundante) y con una actitud entregada para decir TODO  lo que hay detrás de ese pensamiento suyo hacia ella…
Fuerte y osado es un hombre decidido y abierto en decir, en aseverar sus sensaciones y cariños dedicados, y eso tiene que idearlo como LO que le agrada y complace a la dama querida, quizá a cualquier dama. El valor es lo que despierta la osadía en un hombre en un terreno que el mal educado (por la vida y su familia y después por él mismo) piensa que es un terreno exclusivo de la dama como consecuencia y símbolo de debilidad de género… “Los hombres no piensan sino lo necesario” parecería la frase acuñada en la educación y costumbres tradicionales, y en las damas sería “Las mujeres son muy sensibles y piensan demasiado sin necesidad” sería para las mujeres.  Pero el hombre atrevido es quizá aquel que no le hace caso a frases tan absurdas y establece con valor sus pensamientos rompiendo barreras de género y tradiciones.  Puede decir: “Pienso en ti porque eres una mujer singular, grata y responsable, dedicada con esfuerzo a tu responsabilidad laboral y a tu hogar, a tu salud y logrando cosas con tu actitud y gentileza”, o algo así como “Pienso en ti porque han sido muy grandes las cosas que hemos pasado juntos, cosas que me han hecho conocerte más y enteramente”, o finalmente como “Pienso en ti porque a pesar de tiempo, veo que sigues siendo la mujer emotiva que me llena plenamente con su dedicación y cuidado, con sus frases que de vez en cuando me emocionan y reconfortan…”
Quizá el valor en el pensamiento y en su declaración esté lo que a un hombre le falta para llenar a una mujer cuando le dice que piensa en ella, quizá el valor rompa las barreras, llene los huecos que la mujer se cuestiona por frases dichas en forma tan corta, sin compromiso ni detalle, quizá le eviten así a ella pensar tanto y sentir más, quizá él aprenda que el valor de decir es resultado de tener valor en el pensar, valor en el querer, quizá los pensamientos se completen con osadías: de uno para decir más , de la otra para sentir con placer al escucharlo, no para sentirse a medio enjabonar como cuando se acaba el agua de la regadera…

martes, 6 de septiembre de 2011

Santa María

Santa María.-

En mi infancia fui educado por mis abuelos. Los dos eran morelenses como yo. Habían vivido plenamente los años de la revolución en el estado, testigos de innumerables hechos por las que pasó la población desde principios de siglo y especialmente desde 1910 hasta 1920. Y esas vivencias eran sus recuerdos, su vida hecha memoria imborrable. Mi convivencia a su lado se nutrió consecuentemente de escuchar tantos relatos de la guerra
impugnada por los hacendados, los gobernadores estatales, por Porfirio Díaz, Madero, Huerta y Carranza, por los ejércitos de cada uno de ellos que veían a los dirigentes guerrilleros y a su caudillo Emiliano Zapata, como el enemigo acérrimo a vencer.

Aún no contaba con 8 años de edad y por muchas tardes mi abuelo sacaba una silla al patio junto a varias lijas para madera, unos rodillos de maderas finas que al ser lijadas desprendían aromas de resinas muy agradables. Esos rodillos los usaba para amasar la masa para hacer buñuelos, que mi abuelo como panadero sabía hacer muy bien.
Al verlo en el patio tomaba mi silla pequeña, me sentaba junto a él y me daba uno de los rodillos, de los más pequeños, un pedazo de lija y me decía cómo lijar suavemente, con sutileza. Fue una de las primeras cosas que aprendí, a tratar la madera y percibir su olor que tal vez era cedro, roble o encino, olor que junto al de los incontables árboles de huele de noche, perfumaban las tardes de aquella Cuernavaca de los años 60.
Y así, en las tardes en el patio me platicaba de sus recuerdos en la revolución, recuerdos que llenarían mi imaginación de escenas construidas por su detallado relato de hazañas, muertes e ignominias de guerreros y pobladores de Morelos, víctimas de los ejércitos federales y defensores de sus vidas en arrebatada como desigual lucha.
Uno de esos relatos fueron los sucesos en el pueblo de Santa María, al norte de Cuernavaca, allá por los años de 1912. El líder del pueblo era el zapatista Genovevo de la O. En ese año, los rebeldes zapatistas habían generalizado su resistencia y las tropas federales estaban a la defensiva. Santa María no era la excepción, y además jugaba un papel estratégico por su situación geográfica al norte del estado, lugar por donde pasaban los ferrocarriles de y
hacia la Ciudad de México con el comercio, transporte de personas y armas junto a tropas.

Una de las respuestas del gobierno fue decretar el estado de sitio por cuatro meses, cosa que no impidió que los guerrilleros sitiaran la capital del estado y pusieran tropas cercanas a los tres mil zapatistas. Estaban desde Tepoztlán hasta Temixco y Huitzilac. Fue en Santa María que el ejército federal realizó una acción para inutilizarlos el día 26 de Enero, que no solo fracasó, sino dio pie a una serie de ataques guerrilleros muy efectivos y coordinados.
De la O tuvo el mando y se libraron batallas de casi 4 horas diarias durante una semana. Me platicaba mi abuelo que desde Cuernavaca se podían ver las explosiones de los obuses de artillería federal en Santa María que llenaba de fuego y humo el poblado.

En el mes de Febrero, los zapatistas del norte publicaron el anuncio de su ofensiva de que comenzarían volar los trenes que entrasen en Morelos, lo cual hicieron y reanudaron el ataque a Cuernavaca aún con mayor fiereza. Esto provocó la desesperación del Comandante de la capital estatal y ordenó la quema sistemática de Santa María y los bosques aledaños, que eran donde los guerrilleros tenían sus bases. A los pocos días las tropas federales entraron por asalto en el pueblo, mojaron las casas con gasolina, las incendiaron y pasaron a los bosques, donde los obuses de artillería los incendiaron. En la noche de ese día, el pueblo estaba en cenizas y los árboles carbonizados. Una hija de
Genovevo de la O había muerto en el incendio, lo mismo que otras niñas, niños, ancianos, hombres y mujeres que estuvieron indefensos frente a la agresión de los soldados.

Las tropas habían dado a los morelenses una muestra de lo que era el auténtico terror.
El caso de Santa María fue un ejemplo a seguir en Morelos por el ejército. Una semana después, por órdenes de Juvencio Robles, que el presidente Madero había nombrado jefe militar de la zona, las tropas federales llegaron a un poblado llamado Nexpa, al sur de Jojutla, localidad que en ese momento contaba con cerca de 140 habitantes, en su mayoría niños y mujeres, a los cuales sacaron de sus casas y les prendieron fuego. Se cuenta que- me dijo mi abuelo- las mujeres lloraban lastimosamente rogando que no
se destruyera el pueblo. Todos los habitantes de Nexpa fueron llevados a Jojutla como presos federales y estuvieron con vigilancia armada en un corral del ejército. Después de esto, los federales de Robles prosiguieron sus campaña de incendiar poblados – la cual llamaban “recolonización”- y lo hicieron con San Rafael, Ticumán, Los Hornos, Los Elotes y Villa de Ayala, Coajomulco y Ocotepec.

Todo ello se hizo con el fin de que las tropas zapatistas no tuvieran bases de apoyo a la guerrilla, pero se atacaba con ferocidad y crueldad a población indefensa, política que Robles y Madero instrumentaban como su acción de pacificación de Morelos, rebeldía que obedecía al robo de tierras y aguas de los poblados por los hacendados.
Escuchaba todo esto mientras seguía lijando el palito de madera para hacer buñuelos. Lo hacía y miraba al suelo imaginando todo ello, la muerte, llanto y desesperación de mis antepasados morelenses que eran víctimas crasas de los soldados enviados por Madero a masacrarlos. Aprendí de la historia de mi estado iniciando por la voz de mi abuelo, la aprendí tanto que no se me olvida.
Hace un tiempo que visité todos esos poblados. Estuve hace un mes en Villa de Ayala, pase hace una semana por Ocotepec y vi desde la carretera Coajomulco lo mismo que Santa María, caminé por las calles de Jojutla hace pocos días y pase por donde tal vez estuvieron los corrales que encerraban a las mujeres de Nexpa. Al hacerlo no pude evitar recordar esas tardes de lijar madera en el patio de mi casa hace casi 40 años, no pude evitar traer a la memoria el rostro, imaginado por el relato de mi abuelo, de todas esas mujeres y
niños asesinados por los soldados que hoy son lección de vida, una muestra de la historia morelense que se ha escrito en muchas de sus páginas solo con sangre. Lo peor que pueda pasarle a un pueblo es tener amnesia de su historia, es no recordar o no saber como ha sido su pasado. Creo que en mi memoria y corazón tengo presente en muchos momentos que puedo traer una vacuna contra ese olvido.


Francisco Mundo Solórzano.
Cuernavaca Morelos

Mayo de 2005.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Maratonista

Maratonista.-

Recuerdo cuando era niño, en el año de 1968, estaba estudiando el quinto año de primaria.  NO recuerdo haber sabido nada de los movimientos sociales.  NO veía noticieros ni leía periódicos.  Algo que sí recuerdo es haber visto la inauguración de las Olimpiadas que en ese entonces era conocerlas, saber de su celebración periódica como asistencia de muchos atletas de muchos países del mundo para competir en carreras, natación, canotaje, ciclismo y otras más disciplinas.

En mi corta edad la inauguración me pareció fastuosa.  Cuatro hechos llamaron mi atención de ese evento:

Ø      Uno, el que la delegación soviética iba con un abanderado al frente que era Schavotinski, un atleta corpulento que competiría en levantamiento de pesas ganando la medalla de oro, aunque en ese momento nadie sabía de él. Llevaba la bandera de la entonces Unión Soviética solo con una mano y el brazo extendido hacia el frente, cuando todos los demás atletas la llevaban con las dos manos y con un soporte a la cintura que colgaba desde el hombro,
Ø      Dos, que cierto país centroafricano  que ya no recuerdo (pudo haber sido Zimbawe, Eritrea, Etiopía y alguno cercano) solo envió a DOS atletas con una apariencia que no era ni atlética como los gimnastas japoneses, ni estereotipada como los corredores norteamericanos, ni imponente como el levantador de pesas soviético, sino eran dos hombres de piel muy oscura, de mirada tenue, cabello corto y rizado, muy delgados, casi esqueléticos, nada de atuendos africanos folcloristas, un sencillo vestir deportivo que parecía haber sido comprado en la lagunilla, de caminar pausado.  Frente a todo los imponentes contingentes de EE.UU, Japón, URSS, Alemania y el numerosísimo de México, tal vez el mayor de todos, que hizo una entrada fastuosa al estadio vestidos todos de traje blanco, con música de mariachis y recibiendo aplausos miles de los asistentes y los comentarios exagerados de los locutores de TV, estos dos atletas apenas merecieron la curiosa morbosidad de que solo era DOS. ¿Qué no habría más atletas en ese país?, ¿Qué posibilidades podrían tener esos dos individuos para ganar medallas con más numerosa asistencia de otros países en disciplinas tradicionalmente favoritas por ellos?  Tampoco recuerdo la competencia en la que participaron, pero quizá fue de carrera de 10 km. o la de maratón, pero ellos entraron en primer y segundo lugar, ganando medalla de oro y plata para su país, es decir, que del cien por cien de su contingente nacional, un cien por cien ganaron medallas de los dos primeros lugares, mientras que todos esos grandes contingentes como el de México, habría que averiguar qué porcentajes ganaron medallas.  Con esa parsimoniosa sencillez con que entraron al estadio en CU no tenían mas que deparado la gloria deportiva a su país; tal vez ellos lo sabían, tal vez lo intuían, tal vez solo tenían la confianza de poner su empeño , osadía y valor de ganar, de sentirse ganadores desde un principio, que aunque no gozar de fama ni poderío deportivo como EE.UU., ni la URSS, ganaron el asombro mundial.  Recuerdo haberlos visto en esa inauguración, recuerdo haberlos visto ganar en la carrera, recuerdo cuando les entregaron las medallas y ya en los estrados del primer y segundo lugares, ahora si sonrieron con una dentadura blanco que contrastaba en toda esa piel negra que tal vez les brillaba más con el orgullo de su triunfo.
Ø      Tres, al final de las Olimpiadas, la última competencia es la sabida carrera de maratón.  A mediodía se habían formado cientos y tal vez miles de competidores de casi todos los países.  La cobertura fue sensacional. Después de iniciar la carrera no me pareció muy atractivo estar todo el tiempo al tanto de su avance durante el día.  En el estadio de CU, después de algunas horas, se esperaba a los ganadores.  Tras un enorme contingente en el arranque me sorprendió y me pareció curioso que solo un puñado llegara hasta la meta.   Eso quería decir que en todos los largos kilómetros habían desfallecido de agotamiento y solo los más osados y resistentes (que no necesariamente eran los más corpulentos) habían podido llegar al estadio aunque no en primer lugar.  El que sí lo hizo recibió las glorias y los aplausos de todo un estadio casi lleno y por si fuera poco le dio una vuelta más al estadio en forma inusual y demostrando su capacidad y agradecimiento.  La gente asistente le dio mas fuertes aplausos y los locutores de TV y radio se desgañitaban en loas y reconocimientos al sonriente ganador de la medalla de oro. 


Ø      Eso no fue todo mi recuerdo.  El más trascendente de todos fue otro.  Uno más que me llamo poderosamente la atención por lo singular, valiente y empecinado de un atleta de no sé que país que igualmente participaba en el maratón.  Fue uno con apariencia también delgada, africano de piel oscura, que en esos momentos tenía el rostro del agotamiento marcado por desgastadores kilómetros de recorrido que por lo que vi habían sido demasiados para él.  Mientras que todos los demás atletas habían abandonado la competencia por ese su agotamiento, él no se rindió ni la dejó, con todo y su tremendo cansancio siguió ya no corriendo sino casi caminando; estaba lastimado de la rodilla derecha pues a momentos cojeaba y se había puesto un trapo o venda en ella; era el último y al mismo tiempo el único competidor final de la maratón.  Al momento de escribir esto recuerdo y reproduzco su imagen por la noche en las calles de la ciudad de México caminando, corriendo, a trote lento, deteniéndose las más de las veces con la espalda doblada sujetándose las rodillas con ambas manos, mirando al piso, sudando, agotado marcadamente.   Lo iban escoltando agentes de tránsito en motocicletas, creo recordar que también una ambulancia, camionetas con cámaras de TV que cubrían su lamentable recorrido maratónico.  Ya era noche, había pasado tiempo de la entrada del primer lugar, el estadio estaba vacío, ya nadie lo recibiría, nadie lo aplaudiría, nadie le daría medallas ni reconocimientos, pero él estaba en la carrera.  Tal vez su pensamiento, su sentir estaba en que tenía que llegar, no para ganar sino para que cumpliera un deseo personal de terminar un cometido, una meta que requeriría de todo su último ánimo, que aún no contando con recursos de fortaleza física debía hacerlo.  Tal vez sentía que se moría, que dar un paso y después otro era una tarea de titanes, que simplemente ya no tenía fuerza alguna para los siguientes ya no kilómetros sino metros de carrera.  Sabía muy bien que ya no ganaría medallas, pero no dejo un instante de hacer ese esfuerzo que rebasaba con mucho su humanidad.  Quizá todo mundo que lo veía caminar en ese lamentable estado pensaba: ¿Por qué no deja la carrera?, ¿Por qué no se va ya a descansar si sabe que ya no va a ganar? ¿Qué CASO tenía ya el continuar en algo ya perdido? Lo más razonable, lógico y sensato era dejar de correr, que aceptara la ayuda paramédica y se conformara con saber que hizo el mejor y todo el esfuerzo pero que él no era para poder con una carrera que fue mas grande que su capacidad verdadera…  NO lo hizo, no dejaba de avanzar, en forma tal vez patética, pero no lo dejaba de hacer.  Cuando ya había pasado mucho tiempo y que todos creían que desertaría, fue llamando más la atención del inusual caso del competidor "negrito" de algún país perdido del África que parecía mas bien terco de no dejar algo ya que era perdido y sin caso aparente.  Por fin, se acercaba más al estadio olímpico, siempre con las motocicletas y ambulancia detrás.  Recuerdo que ya era noche, que no había nadie haciéndole valla, nadie tampoco en las gradas, solo entro caminando lentamente a un estadio que horas antes estaba engalanado de aplausos y vítores a los ganadores, lleno de serpentinas y fotografías para la posteridad de las glorias deportivas ganadas; él solo entro acompañado de su agotamiento y la mirada de morbosos deportivos que le veían lastimeramente quizá, con curiosidad más que con reconocimiento y sin ningún aplauso.  Las cámaras de TV lo enfocaron en los metros finales de su calvario deportivo.  Llego a la meta con el rostro perdido y ya sin semblante.  Al pisar la línea final las imágenes se acabaron. 

En mi infancia, ese hecho me llamó inusitadamente la atención.  No sabía porque, no sabía razonarlo ni explicarme el porque ese hombre no había abandonado la carrera, pero fijamente le miraba en la pantalla sin parpadear, solo observando su gesto, su sudor que le caía, sus pausas continuas y si inquebrantable deseo de llegar a la meta sin esperar nada más que posiblemente la satisfacción personal y única de terminar.  Era yo un niño, pero las imágenes de ese día no las olvido.  Y no solo las imágenes, sino la lección de vida que un hombre entregado y empecinado en su meta , que pese a todas las circunstancias y situaciones adversas, que parecían indicarle lo contrario, decidió no hacer caso y solo mirar el momento de cruzar la meta final.  Quizá no le importaba su dolor en la rodilla ni el agotamiento, paso sobre eso y caminaba, solo caminaba acompañado de su dolor y de su entusiasmo por llegar.  Bien puede mirarse el horizonte de cruzar la meta en todo el recorrido aunque en momentos, muchos momentos parezca agotador.  Una lección de vida que en esos momentos y años siguientes no comprendí, pero que ahora pienso que muchas personas que nos fijamos y forjamos metas, pese a las adversidades, debíamos terminar con el mismo entusiasmo con el que las iniciamos.

Francisco Mundo
Cuernavaca Morelos
1998