miércoles, 10 de agosto de 2011

Recuerdos del mar 3.

Recuerdos del mar 3.
 Por Francisco Mundo

El mar es un vecindario.  No es solo agua.  Tiene en sus diferentes latitudes una cantidad enorme y a la vez variada de seres vivos (nosotros una vez estuvimos ahí) que han mostrado una evolución de millones de años hasta terminar en una lista de 22 grandes grupos.  La siguiente lista reúne solo a 12 de los más importantes:

Ø  Protozoarios (que son los animales de un solo teléfono, pues son los unicelulares)
Ø  Platelmintos (de plano,  lo que quiere decir, los gusanos planos)
Ø  Nematelmintos (parece ser que son parientes de los anteriores, pues son gusanos redondos)
Ø  Anélidos (no llevan el apellido “mintos” pero de todas maneras son gusanos aunque segmentados)
Ø  Espongiarios (esponjas, pues)
Ø  Celenterios (lentos pero seguros, - anémonas, corales y medusas- y por cierto que la medusa es el animal mas venenoso del planeta, y las serpientes como la mamba negra o el escorpión, no le llegan –aunque no tiene- ni  a las rodillas.
Ø  Equinodermos (como quien dice, estrellas y erizos de mar, no confundir con los elefantes, plis)
Ø  Artrópodos (éstos son los cangrejos y camarones)
Ø  Briozoarios (nada que ver con los alemanes de la era nazi, pues éstos son los moluscoideos)
Ø  Moluscos (almejas, ostras y pulpos) y finalmente los
Ø  Cordados, que son los peces y los mamíferos acuáticos, éstos últimos  son los que se salieron del mar, vieron que la tierra no les gustaba y se retacharon; puede pensarse que fueron medio rajones porque perdieron las  agallas y cuando se regresaron ya era demasiado tarde porque ya tenían pulmones… en fin, en todos los mares se cuecen habas, aunque sean marinas….


El mar también fue escenario de seres increíbles hace mucho tiempo.  Cuando los dinosaurios reinaban la tierra hace más de 150 millones de años, (recuérdese que el planeta “tierra” tiene 4 mil 532 millones de años, con 7 meses, una semana y dos días) en el mar había seres fabulosos y de grandes dimensiones que son menos conocidos que los terrestres. Y lo son porque el mar y sus profundidades no son tan accesibles como lo que tenemos en nuestro hábitat.  Las inmersiones a la profundidad no son tan frecuentes y no es posible investigar diariamente los seres que viven a más de 5 mil metros.  Y es que la presión a esas profundidades hace imposible que un ser humano pueda estar sin aparatos que la resistan.  En el mar hay dos mundos: el de la luz y el de la oscuridad eterna.  El batiscafo Trieste pudo ver aún luz a una profundidad de 300 metros, pero prácticamente la zona iluminada termina a los 183 metros.

¿Los seres prehistóricos del mar desaparecieron igual que los terrestres? Si es verdad que un meteorito cayó en “la tierra” hace 65 millones de años y acabó con gran parte de la vida en el planeta, ¿Lo hizo también con la vida marina?  En 1938, frente a las costas de Sudáfrica, se encontró un celecanto, que era un pez que se suponía se había extinguido hace 50 millones de años.  El mar tiene muchos seres pero no monstruos. Las películas en varias décadas han hecho gala de una fantasía marina pero no pasa de ahí: “20 mil leguas de viaje submarino” de Richard Fleischer filmada en 1954 tiene una escena donde un enorme calamar sujeta al Nautilus hasta casi hacerlo zozobrar.  Esta es una leyenda inventada por los noruegos de siglos atrás sobre un ser marino llamado “Kraken”, ser que era capaz de desayunarse (o por lo general cenarse) un buque de vela entero.  Sin embargo, si existen seres marinos de grandes proporciones pero no los exorbitantes del cine. 





Pero para que veamos bien sus riquezas en minerales, prestemos atención a siguiente inventario de sus fortunas (que por cierto no aparece en ningún ejemplar de la revista Forbes:

Entre los otros 55 se encuentran algunos muy conocidos por los humanos como el oro y la  plata; otros muy familiares para los nutriólogos como el Cinc, el Hierro, Manganeso; otros  no muy conocidos para la mayoría como el Rubidio, Bario, Protactinio, Selenio, Vanadio, Radón, Niobio, Telurio, Escandio, Xenón, Lantano, Itrio, Cerio y el Torio.

martes, 9 de agosto de 2011

Recuerdos del mar. 2ª parte

Recuerdos del mar. 2ª parte
Por Francisco Mundo.

El mar cubre un 70.8% de la superficie del planeta y debería llamarse algo así como Océana, Oceánica u Oceanía. El mar hace que el planeta sea acuoso, único en todo el sistema solar.  Si hiciéramos un inventario de los planetas, veríamos que:

Ø  Mercurio no tiene la menor cantidad de agua líquida y su fuerza de gravedad no puede conservar una atmósfera o gases como el de vapor de agua.
Ø  Venus tiene una espesa capa de nubes blancas pero son de polvo seco,
Ø  Marte tiene una atmósfera muy tenue y en sus polos tiene una leve escarcha,
Ø  Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son demasiado fríos para que en ellos se dé un mar.  Aún en las áreas calentadas por el sol, sus superficies nunca ascienden a más de 129 grados bajo cero,
Ø  De Plutón, ni se diga.

De tal manera que los mares de “la tierra” son los únicos en el sistema solar y han aparecido en el planeta desde que éste mantuvo la temperatura en su superficie dentro del muy estrecho margen entre cero y cien grados centígrados, es decir, aquella en la que el agua tiene estado líquido.  Dentro de los inauditos espacios del universo, las temperaturas oscilan o bien en el cero absoluto de los ámbitos interestelares o bien las decenas de millones de grados que hay dentro de las estrellas.  Tenemos la fortuna de que los mares de éste planeta estén en estas ideales temperaturas.  Tal vez –más bien cierto es- que los habitantes del mismo no saben valorar ese hecho tan afortunado y extraordinario y piensen que es de lo más común.  Tal vez sea necesaria una clase inicial de fortuna ecológica terrestre conociendo las condiciones de los demás planetas.

¿De qué esta compuesto el mar?  ¿Por qué tiene ese color, esas propiedades y esas dimensiones? ¿Por qué fue el origen de la vida en el planeta? ¿Por qué sabe a sal? ¿Por qué las montañas de hielo flotan en el mar? ¿Cómo es que algunas playas solo llegan a solo un metro en varia distancia y hay fosas tan profundas que rebasan los 10 mil metros? ¿Cómo es que hay ríos en el mar? ¿Cómo es que el calor del caribe es el causante del calor en el mediterráneo?

El agua puede disolver más sustancias que cualquier otro líquido, y no habría vida en el planeta sino fuera por ésta capacidad.  El agua puede disolver las sustancias reactivas y reunir las moléculas de todo ser vivo en sus reacciones químicas.  El agua tiene la capacidad de almacenar calor y por ello el mar modera las temperaturas elevadas estivales y los fríos invernales.  El agua se expande un 9% cuando se congela y por eso el hielo flota en lugar de hundirse.  El mar además no es analfabeto, estudió arquitectura y escultura y gracias a ello ha sido el arquitecto de islas y modelador de continentes; se dedico un tiempo a ser niñero y ha sido la cuna de la vida durante millones de años; curso una carrera técnica y es regulador del clima del mundo con sus aires acondicionados; tiene diferentes razas porque puede ser tan negro como las profundidades o tan blanco como el polo norte; es muy temperamental porque puede ser tan caliente como el ecuador o tan frío como en el estrecho de Bering; puede ser tan creído y sentirse tan grande como el pacífico o muy modesto y sentirse sencillito como el mar del Japón; sabe de contabilidad pues ha llegado a acumular una cuenta de 60 (seguido de 45 ceros) moléculas de agua en todos sus océanos, golfos y bahías; estudió turismo,  pues recibe cada años a miles de vacacionistas en semana santa y tiene un excelente museo de historia natural en sus profundidades; es un desafortunado millonario, pues tiene en sus arcas una cantidad inmensa de petróleo; es un buen cocinero, porque sabe darle un buen sazón  a la comida; también puede ser un ring, porque ha sido escenario de incruentas batallas como la derrota de la “armada invencible” o la invasión a Pearl  Harbor; estudió inclusive para modelo pues sabe salir muy bien en todas las postales; es un poco obeso, porque tiene 1,374,618,144.57 Km. cúbicos de agua; es muy exhibicionista  y roba cámara, pues el volumen de toda la tierra que sobresale del mar es apenas 1/18 del volumen de éste; en sus ratos de ocio se dedica a la minería, pues tiene en sus mantos una cantidad increíble de sales y minerales (la salinidad media del mar es  cercana al 3.5%, lo que significa que en 4 Km. Cúbicos de agua existen 166 millones de toneladas de sal y el mar completo tiene la sal suficiente para cubrir todos los continentes con una capa de 150 metros de espesor.  Toda esta cantidad inmensa de la sal del mar proviene de:

Ø  La fragmentación de las rocas producida por congelación y erosión,(como quien dice, fragmenta y vencerás)
Ø  El desgaste paulatino de las montañas el cual deja sueltas sustancias químicas que son arrastradas al mar por las lluvias y los ríos, (agua con sal que no has de beber, déjala correr…)
Ø  De rocas sepultadas en el lecho oceánico, (que por cierto, está conformado por una capa pesada llamada “basalto”, a diferencia de los continentes que están hechos de rocas graníticas)
Ø  De los millones de años que han permitido este proceso, pues en sus albores, el mar no tenía tan mala suerte, no estaba TAN salado, y así parece atestiguarlo el hecho de que las células orgánicas de los animales (incluidos los peces) tienen menor contenido salino que el agua.

lunes, 8 de agosto de 2011

Recuerdos del mar. Primera parte

Recuerdos del mar.
Primera parte.

Por Francisco Mundo.


Recuerdo algunas fotos de cuando pequeño.  La mitad de ellas son en la playa, frente al mar.  Apenas contaba con meses de nacido o escasos años y estoy retratado jugando con la arena, a un lado de las olas, con su sonido y el sol intenso.  Recuerdo después muchas veces regresaba a la playa y son gratos recuerdos todos ellos.  Las olas y el agua del mar fueron así una compañía ocasional del todo disfrutable desde tempranos años.

Una cosa que aprendí del mar fue a ver el horizonte.  Generalmente vivimos en ciudades, en nuestras casas, en las habitaciones, transitamos por calles, nos encerramos en los cines, en los restaurantes, en los autobuses, en el reducido espacio de los automóviles.  Ello no nos deja ver el horizonte.  Ver a la distancia es ver las dimensiones de la naturaleza.  Ver así es estar en la contemplación plena de la línea horizontal del mar.

El mar ha sido campo de la historia del hombre, del florecimiento de grandes culturas como la griega y otras del mediterráneo, del comercio intercontinental de la antigua China, de la vida de pueblos del sureste asiático, de las incruentas odiseas piratescas de los ingleses del siglo XVII, de las aventuras como las de Magallanes y Colón.  La conquista de México por los españoles vino del mar, los vikingos llegaron antes a tierras americanas a través del mar. En el movimiento independentista de India de Inglaterra en los años 40, Ghandi promovió en un momento “la marcha al mar”, que fue ir a la playa a sacar sal del agua para no depender de las empresas inglesas.

El mar cautiva, impresiona, es causa de poemas, de historias y también de tragedias como los tsunamis.  La palabra tsunami es de origen japonés y significa “grandes olas dentro de las bahías” y son causadas tanto por temblores como por erupciones volcánicas submarinas. Los tsunamis atraviesan el mar en forma de olas bajas, lo suficiente como para no ser advertidas por los buques que están en alta mar. (Si Usted llegó a pensar en el por qué los barcos no les avisaban a los de tierra que ya les iba tremendo olón, pues ya sabe la respuesta).   Las olas toman una velocidad similar a la de un avión (como a 720 Km. /hora, y si no alcanza boletos de avión en vacaciones, puede comprar una tabla de surf y llega igualito…) y a intervalos de 15 minutos.  La primera ola no es siempre la más destructora y llegan a tomar alturas que van de los 18 a los 30 metros.

Los tsunamis más destructores son los del océano pacífico.  Entre 1596 y 1961 Japón padeció 15, siendo el más devastador el de 1896, donde murieron más de 27 mil personas.  El  Krakatoa, un volcán insular al este de Java, provocó uno en 1883, matando a más de 36 mil y su ola le dio la vuelta al mundo.  Hubo otro después del terremoto de Chile en 1960.  Los tsunamis que llegaron a las costas de Hawai en 1946 y en 1957 fueron producidos por terremotos en la Fosa de las Aleutianas que están a mas de 3 mil 200 Km. de distancia.  El que no olvidará esta generación es el 2005 en las costas del sur de la India y que llego hasta costas de África. También siendo niño, recuerdo del mar  una película norteamericana llamada “Un millón de años antes de JC”, con la entonces jovencita Ursula Andress filmada en 1967 del director Don Chaffey, quien hizo una cinta muy chafa pero en una escena los hombres primitivos ven cómo el mar entero se repliega de la playa para luego regresar como una ola descomunal.  Este año en Indonesia, esta vez las personas vieron ese repliegue pero nunca supieron que era por el aviso de un Tsunami.  De la playa hay que aprender, tanto en olas grandes como chicas, que los repliegues son predecesores de las olas: mientras más grande, tardado y lejano es el repliegue, mayor es el tamaño y fuerza de la ola.

Pero si bien el mar es causa de asombro y puede ser terrorífico, guarda incontables recursos  y tesoros aún no descubiertos.  El mar es un reto para el hombre en cuanto a conocer sus potencialidades y beneficios en energía y alimento.  Las personas hoy ya habrán olvidado la sombrosa hazaña (aún no repetida ni superada aún) del descenso del batiscafo Trieste que en 1960 (el 23 de Enero para ser más precisos, aunque no me sé la hora) en la fosa de las marianas en el pacífico se sumergió a casi  11 mil metros de profundidad.   Si quieren tener una idea de cuanto es esto, recomiendo vean la película “Abismo”, de James Cameron  filmada en 1988, un director que no era tan famoso como cuando hizo “Titanic”.

Nuestro planeta tiene un nombre incorrecto, indebido e impropio.  Quienes le pusieron el nombre de “tierra” no conocían el mar, siempre vivieron en las montañas, en desiertos, en continentes y les parecieron tan inmensos que pensaban que en el planeta no había otra cosa tan magnífica en dimensiones.  Las antiguas, muy antiguas culturas, pensaban que el mediterráneo era la cantidad más grande que podía haber pero no se comparaba con el tamaño del continente asiático.  Luego pensaban que el Atlántico era el más grande aunque imaginaban que era un río que bordeaba a Europa y África.  Habría que esperar a Magallanes para averiguar que el Pacífico era todavía mayor.  Su viaje alrededor del mundo (aunque él murió en las Filipinas, antes de volver a Europa el resto de la tripulación) duro tres años, de 1519 a 1522.
Continuará...

miércoles, 3 de agosto de 2011

La distribución de la gente

La distribución de la gente.-
Por Francisco Mundo

Resulta curioso y revelador la forma en que la gente se distribuye espacialmente en ciertos lugares.  Las actitudes al seleccionar el lugar donde ubicarse en sitios públicos dice en cierta forma la dinámica de grupo social de que se trate.

Ø  Ejemplos de ello puede ser al llegar a un restaurante y escoger la mesa de acuerdo no a sus gustos solamente, sino además a de estar cerca o lejana a las demás personas buscando así la estancia individual, aunque los criterios no declarados son también la luz, la cercanía a la caja o cocina, a la puerta de entrada.    

Ø  En la playa los parámetros son diferentes.  Si son las primeras personas en llegar, prefieren muy cerca del agua, las segundas mas o menos cercanos a aquéllas, si es una pareja se retiran más, pero si fuera un grupo de mujeres preferiría estar cerca de las familias iniciales, los jóvenes en grupo tienden a lo más cercano a las olas y los ancianos lo más retirado, pero todos marcan una distancia prudente entre grupo y grupo porque desean una privacía de espacio mínima.

Ø  En los autobuses interurbanos todos preferirían ir sentados solos en cada lado aunque sean dos asientos, demasiada cercanía de hombro con hombro les puede resultar incómoda, de tal forma que inicialmente escogen hasta atrás para estar lo más lejos de los asientos cercanos al chofer, lugar que prefieren las mujeres, las personas mayores y las familias; puede suceder que si una mujer sola ve a otra mujer sola acceda a sentarse junto a ella en relación a ver a un hombre solo; a los niños les da igual.  Las preferencias también pueden ser marcadas en cuanto a escoger pasillo o ventanilla: la mayoría opta por pasillo, minoría por ventanilla.  Al subir a un autobús se marca entre el público un rictus de estatus de no hablar: en lo menos que sea posible conversar con el desconocido de al lado y no intimidar.

Ø  En el transporte público dentro de la ciudad sucede algo similar.  Las preferencias se inclinan por pasillo y no ventanilla, menos sobre las ruedas que es donde hay que ir flexionando las rodillas.  Personas hay que prefieren ir de pie que sentarse en ventanilla.  Los jóvenes en grupo siempre van hasta el fondo, las damas solas en las primeras dos filas (aunque sea en ventanilla pese a que haya en pasillo más atrás); todos prefieren ir solo y nunca se sientan junto a nadie habiendo pares de asientos atrás (aún las damas).  Si el cupo esta completo, las damas se quedan de pie adelante pues no prefieren ir paradas atrás (suponiendo además que ningún caballero les dará su lugar a menos que esté embarazada o discapacitada), los caballeros, después de escanear rápido la falta de lugares, siempre se recorren al fondo para ir de pie ahí, aunque si ven con igual o mayor rapidez a una dama sentada en pasillo con un escote medio o pronunciado se paran a su lado aunque el chofer les pida se recorran “al fondo”.  Los caballeros que van sentados no consideran que sea acertado o adecuado ceder su asiento a otro caballero aún que esté discapacitado o lleve a un bebé en brazos, mientras que es raro aunque sucede, que las damas les cedan el suyo a otra dama.  La ignominia es que cuando subiera una mujer en últimos meses de embarazo nadie le de su asiento.  En este caso en particular el criterio social es de acuerdo a los meses de embarazo, pues los primeros no les parece meritorio ceder dicho lugar que consideran muy suyo y deseado.  Por causas técnicas los lugares paralelos al vehículo son despreciados y a la primera oportunidad las personas emigran y buscan los perpendiculares.  Lo coincidente en todas las personas es que prefieran la lejanía del resto de los pasajeros.

Ø  En un auditorio donde se efectuará una conferencia o evento similar, la tendencia es a sentarse hasta atrás o al menos a la mitad (pero no en medio sino a las orillas de cada fila) y buscan igualmente la distancia del resto de asistentes.  Como a estos eventos van personas que se conocen previamente y acuerdan o coinciden en la asistencia por el tema de interés común, hacen grupitos donde se llaman entre sí o se buscan para sentarse junto a ellos aunque el área no sea de su preferencia, aunque sucede la variante descortés de pedirles que se pongan de pie y cambien al lugar donde gustan los últimos llegados.  Una mínima parte escoge la primera o segunda fila, de tal manera que el dibujo de contrastes de asientos vacíos-llenos es que queda un hueco al centro de la sala.  Los hombres que van solos prefieren las filas de hasta el fondo, las damas en igual situación, las de tercera o décima fila, pero casi nunca en la orilla.

Ø  En un cine es parecido al caso anterior. Mujeres solas casi no se ven porque ellas piensan que ese hecho es algo mal visto o bien que “no debe de ser…”, pero si llegase a suceder, prefieren los lugares cercanos a la puerta de salida, nunca en los asientos retirados sino tienden a los concurridos por la mayoría.  Es curioso ver que seleccionan el asiento no próximos a otras personas pero principalmente en medio de la mitad de la sala, aunque si son parejas éste no es un punto de selección sino mas bien el rinconcito donde no ser molestados u observados, si son un grupo de jóvenes pueden preferir hasta adelante (nunca escogen sentarse hasta atrás) cosa que no hacen las personas de la tercera edad. El panorama de asientos a medio cupo es de un tablero de ajedrez.

Ø  No hago en esta ocasión referencia a mítines políticos, público de mimos y circos, carros del metro por ser demasiado particulares en dejar ver los comportamientos de esta distribución escogida por sus respectivos asistentes y usuarios, pero sin duda tienen características propias con patrones ya demostrados por su individual cotidianidad.

Resulta pues que los criterios, gustos y puntos de partida para la selección de lugares donde se distribuyen las personas tienen algo de similares en todos los ámbitos públicos.  La mayoría tiende a estar a distancia de las demás personas, no les atrae la cercanía pues el hecho de estar en ellos tiene el inconveniente de la convivencia con extraños que no es precisamente deseada sino exactamente una inconveniencia.  Ir a un cine o evento tiene el pensamiento precedente y casi automático de que “ojalá y que no haya gente”, pues ella en su mero hecho de estar reunida es molesto como premisa, por lo que llegan a escoger los días y horarios donde piensen exista una menor concurrencia. 

Si bien puede pensarse que el amontonamiento hace “engentar”  a las personas por el espacio reducido en pasillos y salas de estar, donde se puede también ver reducida la privacía, el escuchar a los demás en sus conversaciones, percibir olores no deseados (casi nadie prefiere estar cerca de papás con niños muy pequeños o en brazos por los chillidos, regaños, golpes e improperios diversos propios del trato familiar entre ellos; en el restaurante avientan o vomitan la comida –por ello algunos acertadamente pusieron secciones de juego para dejar comer a gusto y tranquilamente a los demás-, en el cine corren por los pasillos gritando o bien se paran el los asientos cuan lloran por ratos y dicho chillido se le considera un crimen de educación civil al grado de que todos –amparados por la oscuridad que les oculta su responsabilidad- les ordenan que los saquen desaforadamente de la sala, y donde más es un crimen, pecado y delito es que estén en un Spa, aunque solo y simplemente sea un lugar no propio a su desenvolvimiento) y otras cuestiones propias de aglomeramientos; también hay mucho de motivaciones psicológicas  comunes de individualidad, de cultura de la limitada convivencia, de alejamiento que lleva como sinónimo la seguridad y que los extraños, por ser tales, son indeseables en cuanto a tener con ellos la distancia prudente y el tiempo limitado de proximidad, que cuando ésta exista –por inevitable- debe ser impersonal, seria (las ancianas o personas mayores tenían el concepto educativo a  los menores de seriedad como paralelo al de prudencia y virtud de estar así alejados de las personas) y cortante, tal vez no grosera pero sí lejana en el trato y por demás llana.

martes, 2 de agosto de 2011

Los parásitos


Los parásitos
Por Francisco Mundo.

  Recuerdo en el año de 1998 cuando en el puerto de Acapulco, México, en el mes de Octubre cayó un huracán llamado “Paulina” dejando en los días siguientes no solo media ciudad destruida y sin servicios, sino que el lodo arrastrado por el agua en cientos de toneladas hacia la parte baja del puerto se fue secando dejando las calles por completo llenas de polvo en grado sumo contaminado que el soplar el viento era potencialmente fuente de diversas enfermedades.  En esas condiciones estaban cuando los comerciantes de comida en la vía pública salieron inauditamente (subrayado) a vender junto a las toneladas de ese lodo ya seco que era una bomba de tiempo para la salud de la población.  Las autoridades sanitarias de inmediato quitaron todos esos cientos de puestos ambulantes de comida pero fue muy sintomático la incultura, el desconocimiento, la barbaridad y la inconsciencia de los vendedores y sus clientes para imaginar que comer en esas extremas condiciones no podría traer gravísimas consecuencias en la salud de los consumidores que irremediablemente padecerían de parasitosis, disentería o cosas similares.  Cabe mencionar esa experiencia histórica regional que sin huracanes, se repite quizá todos los días en algún poblado de nuestro continente.
La parasitosis es un problema de salud pública grave. Se presenta principalmente en países en vías de desarrollo y es propiciada por las condiciones de pobreza, de higiene en el consumo de alimentos, por las condiciones medio ambientales que propician tanto la existencia de focos de infección como el que los humanos sean factibles de contagiarse y enfermar en distinto grado que puede llegar hasta la muerte, o bien a cuadros patológicos que hagan de este padecimiento un fenómeno de salud pública casi imposible de erradicar aunque si mantenerlo a niveles considerables.  Los países desarrollados ya lo han hecho y la morbilidad en este rubro se ha transformado en una imperceptible enfermedad. Sin embargo, en países como América Latina, África  y Asía un elevado porcentaje de la población sufre de parasitosis aunque no alcance los síntomas fatales.  Y decimos que es un problema de salud pública que infiere también a conformar y accionar una serie de medidas de higiene y de educación de la población en alimentos en vías públicas hasta la preparación en casa, la prohibición de expendios que sean fuentes de contagio de la parasitosis.  En el caso de países como México, se está muy pero muy lejano ese nivel de considerar que una política de salud federal, estatal y regional en el expendio de alimentos no deba de ser en la vía pública, además de que la cultura de la población así lo permite. 
La O.M.S: (Organización Mundial de la Salud) estima que más de 2 mil millones de personas en todo el mundo, principalmente niños y mujeres embarazadas, están infectados por parásitos intestinales debilitantes.
El problema sigue aumentando y es uno de los problemas de salud más persistentes de hoy.  Los parásitos intestinales causan anemia, lactantes de bajo peso al normal, `malnutrición` y crecimiento retrasado mental y físico. El desempeño escolar y actividades de los niños son afectados. La productividad en los adultos se paraliza causando una carga económica enorme en las comunidades afectadas. Los parásitos intestinales se difunden fácilmente en condiciones sanitarias deficientes de las comunidades empobrecidas pero ningún ser humano está exento de infección.
Las enfermedades parasitarias suelen aparecer de un modo lento y el cuadro clínico se establece de forma gradual; sólo cuando el número de parásitos es muy alto o el sujeto es muy sensible, pude aparecer un cuadro agudo. Entonces hay fiebre, dolor, toxemia y otros signos físicos. Pero lo normal es que el  proceso sea subagudo y el sujeto comience con pérdida de peso, anemia, adormecimiento, febrícula y otros signos mal definidos. Luego, los síntomas varían de un sujeto a otro debido a la respuesta inmunitaria, los fenómenos alérgicos y el estado del sujeto.
Los parásitos pueden producir daño al hombre por diversos mecanismos específicos para cada especie, que puede ser por acción:
Mecánica: los parásitos pueden provocar obstrucciones u otras acciones mecánicas en el lugar donde se encuentran. A veces la acción obstructiva se debe al gran número de parásitos.
Traumática: ocasionada por los insectos hematófagos o el arador de la sarna, y por los helmintos que migran y lesionan los tejidos.
Expoliadora: el parásito se aprovecha de elementos nutrientes ya elaborados por el huésped. La acción expoliadora aparece en todas las parasitosis, y por eso puede cursar con una desnutrición del individuo o agravarla.
Tóxica: es la producida por sustancias químicas que secretan o vehiculan los parásitos. Un ejemplo es la acción tóxica de los venenos de arañas, garrapatas, escorpiones, avispas u hormigas.
Citopatógena: la parasitación por determinados protozoos de las células del huésped puede llevar a su destrucción.
Metaplásica o neoplásica: algunas parásitos pueden producir en los tejidos que parasitan una hiperplasia, primero, y una metaplasia o neoplasia, después.
Infecciones secundarias: las bacterias piógenas pueden invadir las lesiones producidas por las larvas de anquilostomas o las picaduras de insectos. Los virus pueden ser introducidos en diversas vísceras mediante parásitos invasores o en sus migraciones internas.
Los parásitos se caracterizan por tener:

Ø  Resistencia: los huevos, larvas o quistes de los parásitos se protegen con cubiertas de proteínas.
Ø  Capacidad de producir una enfermedad. Algunos parásitos son patógenos por sí mismos, y otros lo son, dependiendo de las características del huésped; esto hace que un mismo parásito pueda o no producir enfermedad. Por esta razón existen el portador sano y los parásitos oportunistas que se manifiestan en pacientes inmunocomprometidos.
Ø  Autoinfección: es la forma para que los parásitos permanezca por más tiempo en el huésped.
Ø  Prepatencia: es el tiempo que transcurre entre la entrada de los parásitos al huésped y la demostración de éste, o sus formas de desarrollo, ya sea por la observación directa, estudios bioquímicos, cultivos, etc.
Ø  Viabilidad: es importante que las formas emitidas al exterior por los parásitos sean viables a través de estructuras resistentes, tanto al medio como a los huéspedes intermediarios. Se asegura de esta forma la continuidad del ciclo de los parásitos y su permanencia.
Ø  Diapausa: es el estado en que muchas veces las larvas de los parásitos permanecen en el organismo del huésped en forma latente -encapsuladas o formando quistes- para evadir la respuesta inmunológica.
Ø  Longevidad: la longevidad de los parásitos admite dos formas: longevidad verdadera, cuando permanecen muchos años en un organismo; o perpetuándose -por medio de la autoinfección- aunque el parásito tenga vida muy corta.
Ø  Fecundidad: la capacidad para emitir determinada cantidad de formas parasitarias le sirve a los parásitos para perpetuarse
Ø  Evasión de la respuesta inmune: cuando los parásitos entran en un organismo éste trata de eliminarlo al reconocerlo como agente extraño, y aquél pone en funcionamiento una serie de elementos para evadir el ataque, y poder así permanecer en el huésped.
Ø
Principales parásitos intestinales:

Ø  Ascaris.  Son los parásitos intestinales más frecuentes en el hombre y afectan de forma permanente a un 20% de la población.  La transmisión se realiza mediante la ingestión de huevos fecundados del parásito que han permanecido durante varias semanas en ciertas condiciones de temperatura y humedad.  Son introducidos en el aparato digestivo humano a través de las manos o de frutas y verduras contaminadas con tierra.
Ø  La oxiurasis es la enfermedad causada por parásitos más frecuentes en los niños. Se trata de un gusano (oxiuro vermicularis) cuya hembra mide alrededor de 1 centímetro y el macho mide 0.5 centímetros. La transmisión es directa desde la persona enferma al sujeto sano.  Los huevos son transportados por las manos, tras el rascado anal y sólo muy excepcionalmente se encuentran en el suelo o en la ropa.
Ø  Giardia lamblia.  Es el parásito que produce la enfermedad conocida como giardiasis o lambliasis.  Las personas que tienen este parásito y no usan un sistema adecuado para "hacer sus necesidades", (letrinas sanitarias, tanques sépticos o red de cloaca) depositan en el suelo las materias fecales que contienen los huevecillos del parásito.
Ø  Entamoeba histolytica.  Es el parásito conocido como amebas, que produce la enfermedad conocida como amebiasis o disentería. Viven en aguas estancadas, charcos, lagunas y pozos de agua y debajo de las hojas en estado de descomposición. 
Trichuris trichura.  Es el parásito conocido como tricocéfalos, que produce la enfermedad conocida tricuriasis. 
Ø  Las personas infectadas que no usan la letrina sanitaria, contaminan el suelo con materia fecal, que contiene los huevecillos del parásito. 
Ø  Ancylostoma duodenale y Necator americanus.  Es el parásito conocido como anquilostoma, y produce la anquilostomiasis. Se encuentra en los suelos húmedos.  Entran al organismo, generalmente por la piel de los pies descalzos; penetran la vía sanguínea hasta el tracto digestivo y se pegan a la pared del intestino delgado, para absorber sangre, desarrollarse y multiplicarse. 
Ø  Taenia saginata (de la carne de res) Taenia solium (de la carne de cerdo).- Es el parásito conocido como tenia o solitaria, produce la enfermedad conocida como teniasis.   La tenia se transmite por el contacto de las manos sucias con los huevos de la tenia o solitaria y por la ingestión directa de los alimentos o el agua contaminada con huevos de solitaria

lunes, 1 de agosto de 2011

Esbozo histórico de la genética.

Esbozo histórico de la genética.
Por Francisco Mundo.

Desde el inicio de las primeras civilizaciones agrícolas y ganaderas en la historia, los pueblos han hecho actividades de selección de especies, semillas y generaciones de plantas y animales.  En el ejercicio de la producción, observaron que ciertas especies tenían más resistencia a plagas, climas y almacenamientos.  El ganado que más les proveía de carne, leche y menos se enfermaba era más cuidado y protegido.  Con ello iniciaba la intervención del hombre en la herencia genética de esas especies. Y esa actividad de cruzamiento selectivo de especies dio por resultado a lo largo de años y experimentos, que aparecieran variedades distintas de plantas y animales con más ventajas que sus predecesoras para resistir climas, para dar más usufructos y ser candidatos a padres de las siguientes generaciones.

De tal manera que con la aparición y desarrollo de la ganadería y la agricultura en una larga lista de pueblos que las cultivaron, apareció un registro de la herencia de varias generaciones, llamado también genealogía o pedigree.  Un animal bajo encierro y control del hombre en mucho tiempo logra una herencia mejor en varias generaciones y es más apreciado que uno que no lo ha sido o que es cazado furtivamente. Las semillas de un granjero que han sido producto de la cruza de varias generaciones exitosas anteriores son más apreciadas que las que se hayan en el campo sin cultivar por mucho tiempo.

De tal manera que las culturas y los pueblos fueron haciendo una selección de genealogías a través de generaciones en plantas y animales y así podía esperarse que las últimas generaciones fueran comparativamente mejores que sus antepasados en tamaño, resistencia y a su vez predecesores ideales.  Los pueblos sabían que el cruzamiento selectivo funcionaba –aunque a veces no- pero no sabían cómo lo hacía. Y ese desconocimiento fue el imperante hasta que se creo la genética y con ella una explicación de los procesos de la herencia.

La herencia de un individuo o especie es el conjunto de instrucciones químicas codificadas en el ADN que se reciben a través de las células sexuales de sus progenitores.  Cada especie tiene su propia estructura biológica básica y cada una de sus generaciones se parece a sus antepasados biológicos.  Sin embargo, existen diferencias entre los progenitores y sus descendientes, a veces se les parecen mucho o a sus abuelos o a veces con características totalmente nuevas.  Charles Darwin al observar a las especies llamó a estas diferencias “variaciones” y basó su hasta entonces teoría de la evolución en que las variaciones favorables subsistieron con un proceso largo de selección natural.

Pero además de ello otro factor que afecta o condiciona el largo desarrollo histórico de una especie es su ambiente, factor que es muy complejo y que afecta el desarrollo de las especies a través de Eras completas.  La relación entre medio ambiente y la genética es muy compleja y debe ser considerada en la medida en que ambos muestran cambios considerables en largos períodos de tiempo.  El medio ambiente es la suma de todas las sustancias, organismos y fuerzas que afectan a la especie a lo largo de toda su vida y que puede condicionarle a efectuar mutaciones y adaptabilidades a sus nuevas condiciones de alimentación, clima, humedad y topografías; la genética es la rama de la Biología que se avoca al estudio de las semejanzas y diferencias hereditarias y devela la manera en que se producen no solo a nivel de ADN sino en sus indefectible interrelación con el medio ambiente.

Si todos los descendientes de una especie fueran iguales entre si no habría objetivos de la genética. Así, el estudio de la herencia infiere las diferencias como similitudes entre los progenitores y sus descendientes durante una larga serie de generaciones, no solo de una a otra y relacionándolas con su hábitat.  Los biólogos empezaron a investigar las características que podían ser hereditarias y que la mayoría de los aspectos de la vida de las especies tienen precisamente una base genética pero también que pueden aparecer en mas de una forma.  La herencia es muy compleja y  por ello no es posible compendiar todas las características de un organismo en una sola vez y en la medida que la biología va resolviendo  las complejidades de la herencia no deja de lado que los organismos viven en un ambiente complejo.

Debe considerarse que un medio ambiente determinado, si tiene cambios y por largo tiempo, puede afectar el nivel en que un organismo transforma una característica hereditaria. Por ello debe de investigar cuales son lo elementos de ambiente que más modifican a los organismos y solo así sabrá más cercanamente si los cambios son debidos a la herencia o no.  Los individuos pueden transmitir algunas condiciones hereditarias a sus descendientes aunque sus progenitores no las presenten, algunas características parecen no ser afectadas por el ambiente y algunos aspectos son más el resultado de la influencia del ambiente y ser muy alejados de la herencia.

Esos mecanismos de la herencia se desconocían durante miles de años de civilización hasta que el monje Gregor  Mendel en 1865, tras 8 años de investigaciones y experimentos en su jardín en la antigua Checoslovaquia, desentrañó inicialmente algunos mecanismos de la genética en tres puntos principales:
1)       estudió la descendencia de muchos pares de progenitores en lugar de un solo cruzamiento,
2)       el hecho de utilizar las matemáticas para sus experimentos en base al número grande de descendientes de sus experimentos, tanto para analizar sus datos como para lograr una teoría que explicara sus resultados en esos cruzamientos.
3)       Seleccionó solo algunos caracteres hereditarios y no intentó estudiar toda la descendencia al mismo tiempo, además de seleccionar caracteres con apariencia contrastante.

Sin embargo, hay que señalar, que dados los niveles de avance y conocimiento científicos de la época en que Mendel hizo estos trabajos, donde no se conocían los genes y los cromosomas, ni mucho menos la división celular, sus trabajos solo lograron conclusiones de las procesos de cruzamiento y solo hasta mucho tiempo después con el avance de la ciencia, fue posible conjuntar los conocimientos de la célula  con los principios descubiertos por Mendel.

Algunas conclusiones de los trabajos de Mendel son:
1)       hay factores definidos que determinan la herencia de los caracteres,
2)       para cualquier carácter, el individuo posee dos genes que pueden ser iguales o diferentes,
3)       cuando dos genes son diferentes uno controla el carácter o es dominante, y otro permanece oculto o es recesivo,
4)       los dos genes se distribuyen sin alteración y con probabilidades iguales en los gametos,
5)       en el momento de la fecundación, la unión es al azar en los gametos, lo que resulta que pueda predecirse la proporción de caracteres entre la descendencia, no presentando ésta características intermedias entre los gametos originarios.

Los trabajos de Mendel tienen su valor muy particular.  Fueron limitados dados los elementos de experimentación con que él contaba y sin auxiliarse de otras ramas de la ciencia que después aparecerían, además de que sus trabajos solo se limitaron a cierto número de especies.  Después de la publicación de los trabajos de Mendel, los biólogos de la época desconocían sus experimentos, además de que no admitían que las matemáticas ayudaran a explicar un proceso biológico como lo era la genética de las plantas en su cruzamiento, además de que el mismo Mendel mencionaba que sus estudios eran útiles para el estudio de la evolución y los investigadores se verían comprometidos con sus conclusiones científicas que no obedecieran a ciertos cánones.  Fue hasta 1900 cuando tres biólogos, Tschermak en Austria, Veries en Holanda y Correns en Alemania, trabajando independientemente, reconocieron que los trabajos del clérigo checoslovaco tenia todo del fundamento y se iniciaba así la investigación de la genética, y los primeros pasos fueron hacia la teoría cromosomática, los genes ligados y la herencia ligada al sexo.

La Genética después de Mendel: Teoría Cromosómica de la herencia.- Iniciando el Siglo XX, cuando las técnicas para el estudio de la célula ya empezaban a desarrollarse, se pudo conocer que los genes estaban formados por ácido desoxirribonucleico (ADN) y que se encontraban dentro de unas estructuras en el citoplasma justo antes de cada proceso de división celular. A estas estructuras se las llamó cromosomas, término que significa « cuerpos coloreados », por la intensidad con la que fijaban determinados colorantes al ser teñidos para poder observarlos al microscopio. Y no solo eso, sino que se vio que estos aparecían repetidos en la célula formando un numero determinado de parejas de cromosomas homólogos característico de cada especie, uno de los cuales se heredaba del padre y el otro de la madre. Se llegó a la comprobación de que el número de pares de cromosomas no dependía de la complejidad del ser vivo: en el hombre se contabilizaron 23 pares de cromosomas, mientras que en una planta como el trigo podían encontrarse hasta 28 pares. 

Conociendo todo esto y con base en los estudios realizados en 1906 por el zoólogo estadounidense Thomas H. Morgan sobre los cromosomas de la mosca del vinagre (Drosophila melanogaster), se pudo elaborar la teoría cromosómica de la herencia donde se establecía de manera inequívoca la localizaron física de los genes en la célula. Gracias a esta teoría se pudo conocer y explicar los casos en los que no se cumplían con exactitud las leyes de Mendel. De manera parecida a Mendel, Morgan cruzó de manera sistemática diferentes variedades de moscas del vinagre. Estas moscas ofrecían muchas ventajas con respecto a los guisantes escogidos por Mendel para sus experimentos, ya que tienen un ciclo vital muy corto, producen una gran descendencia, son fáciles de cultivar, tienen tan solo cuatro cromosomas y presentan características hereditarias fácilmente observables, como el color de los ojos, la presencia o ausencia de alas, etcétera.  El desarrollo de la ciencia siempre da alternativas cuando los pioneros científicos tienen imaginación y buscan alternativas.

Herencia de genes ligados.- La investigación con las moscas del vinagre proporcionó a Morgan evidencias de que los caracteres no eran heredados siempre de forma independiente tal y como había postulado Mendel en su tercera ley. Supuso que al haber solo cuatro cromosomas diferentes, muchos genes debían estar «ligados», es decir, debían compartir el mismo cromosoma y por ello mostrar una clara tendencia a transmitirse juntos a la descendencia. No obstante, las conclusiones realizadas por Mendel años atrás, no dejaban de ser correctas para los genes «no ligados». Solo la casualidad hizo que Mendel escogiese para los cruces de sus plantas características determinadas por genes situados en cromosomas distintos.

Herencia ligada al sexo.- En uno de sus primeros experimentos, Morgan cruzó un macho de moscas de ojos rojos (normales) con una hembra que había encontrado casualmente y que tenia los ojos blancos. Las moscas que obtuvo en esta primera generación o F1 tenían todas los ojos rojos, tal y como se describe en la primera ley de Mendel. Pero cuando cruzó entre si estas moscas para obtener la segunda generación filial o F2, descubrió que los ojos blancos solo aparecían en las moscas macho y además como un caracter recesivo. Por  alguna razón, la característica «ojos blancos» no era transmitida a las moscas hembras, incumpliendo, al menos parcialmente, la segunda ley de Mendel. Al mismo tiempo, en sus observaciones al microscopio, Morgan había advertido con extrañeza que entre los cuatro pares de cromosomas de los machos, había una pareja en la que los cromosomas homólogos no tenían exactamente la misma forma. Era como si a uno de ellos le faltase un trozo, por lo que a partir de ese momento a esta pareja se la denominó cromosomas XY. Sin embargo en la hembra, la misma pareja de cromosomas homólogos no presentaba ninguna diferencia entre ellos, por lo que se la denominó cromosomas XX.  Morgan pensó que los resultados anómalos del cruzamiento anterior se debían a que el gen que determinaba el color de los ojos se encontraba en la porción que faltaba en el cromosoma Y del macho.  Por tanto, en el caso de las hembras (xx) al existir dos alelos, aunque uno de ellos fuese el recesivo (ojos blancos), el carácter manifestado era el normal (ojos rojos). En los machos, sin embargo, al disponer únicamente de un alelo (el de su único cromosoma X), el carácter recesivo si que podía ser observado. De esta manera quedaba también establecido que el sexo se heredaba como un carácter más del organismo.

Cada gen tiene una posición determinada y fija en el cromosoma. Lo mismo da que sea el cromosoma de un aborigen africano, el de un indígena mexicano, del Amazonas o uno”pies negros” de USA o un anglosajón, normando o germano de Europa. Y cuando los errores aparecen, lo hacen para todos igual. Así, por ejemplo, el mongolismo, también conocido con el nombre de trisomía del cromosoma 21 o síndrome de Down, tiene el mismo origen genético para todos los seres humanos: un cromosoma de más.  Desde 1909 el médico ingles Archibald Garrold descubrió que algunos rasgos hereditarios se correspondían con enfermedades metabólicas caracterizadas por la ausencia de una reacción bioquímica conocida.  Garrold propuso que tales trastornos, a los que denomino errores innatos del metabolismo, se debían a la ausencia de la enzima que mediaba la reacción. Este es el caso de la enfermedad conocida como fenilcetonuria o idiotez fenilpiruvica, en la que el aminoácido  fenilalanina no puede transformarse en otro aminoácido similar, la tirosína. 

Si un gen sano dirige la síntesis de una proteína sana y juega un papel concreto en el buen funcionamiento del organismo, podrá entenderse que si el gen en cuestión presentara un grave defecto, este puede repercutir en la salud de la proteína. ¿Cómo? Pues muy sencillo: impidiendo que se fabrique o que, de lo contrario, presente una anomalía en su estructura que le impida ejercer su trabajo.   Si existen entre 50.000 y 100.000 genes, esto quiere decir, en potencia, habrá el mismo número de trastornos genéticos.

Los médicos conocen en la actualidad alrededor de 3.500 enfermedades relacionadas con un patrimonio genético imperfecto, y han logrado aislar unos 1.800 genes implicados en la aparición de estos males. Más de 10.000 investigadores en todo el mundo estaban rastreando el genoma humano, en busca de nuevos genes. Algunos frutos ya se han recogido.

Recientemente un grupo de científicos (ya no hay científicos solitarios y dementes como los que el cine presentaba en los años del Dr. Jeykill o del Dr. Frankenstein) de la universidad de California en Los Ángeles ( UCLA ), en colaboración con otro equipo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, descubrieron una pieza de ADN que contribuye a la aparición del cáncer de colon; Ernest P. Noble, de la UCLA, y Kenneth Blum, de la Universidad de Texas en San Antonio, conmocionaron al mundo de la medicina, al anunciar que habían dado caza a un gen en el cromosoma 11, que estaría implicado con algunas formas de alcoholismo; un grupo de investigadores británicos del Fondo Imperial para la Investigación del Cáncer y del Consejo de Investigación Médica hacían público el hallazgo del gen que determina el sexo masculino, en una pequeña región del cromosoma sexual Y. Cuando se activa en el embrión, el gen pone en marcha los mecanismos para la formación de los testículos, marcando el sexo definitivo del futuro bebe; científicos norteamericanos de la Facultad de Medicina John Hopkins, de Baltimore, descubrieron cuatro mutaciones genéticas que parecen ser responsables del siete por ciento de los casos de fibrosis quística o mucoviscosidosis; Francis S Collins, de la Universidad de Michigan, y Lap - Chee Tsui, del hospital para niños enfermos de Toronto, trabajaron sobre el gen de la mucoviscosidosis en uno de los brazos del cromosoma 7, y en un número de la revista especializada Journal of National Cáncer Institute, un equipo de científicos norteamericanos ha manifestado la posibilidad de un origen genético para el cáncer de pulmón.

Quizá cuando se inició el proyecto, las personas no le dieron la trascendencia que tenía, (la desinformación y la falta de divulgación no dejan de ser un mal para la comprensión, avance y entusiasmo por la misma ciencia), pero parece que fue ayer cuando el Instituto Nacional de la Salud y el Departamento de Energía norteamericano, respaldado por el gobiernos de otros países, pusieron en marcha uno de los proyectos más ambiciosos en la historia de la biología: el Proyecto Genoma de EE.UU. en el que se han invertido 3.000 millones de dólares. Su objetivo: secuenciar el mensaje genético del ser humano, es decir, determinar ordenadamente la cadena de 3.000 millones de bases que forman la molécula de ADN.  Cuando hayan pasado muchos años de manejo de las estructuras del ADN, la medicina del siglo XXI sufra una auténtica revolución, en la que se dé el salto definitivo del tratamiento a la prevención de enfermedades.

Hoy los médicos pueden tratar a pacientes en el momento en que aparecen los primeros síntomas de una enfermedad.   En el futuro, los especialistas tendrán a su disposición las armas para identificar los genes que podrían causar algún serio problema en el paciente en cualquier etapa de la vida, y de esta manera sacar ventaja y adelantar soluciones.

Algunos ejemplos del avance de la genética pueden resumirse así: Hemofilia: Deficiencia del proceso normal de coagulación sanguínea causada por la ausencia de una proteína coagulante. El gen fue aislado y clonado en 1984; Alcoholismo: En marzo de 1990, investigadores de Utah, EE.UU., anunciaban que un gen localizado en el cromosoma 11 podría estar implicado en el desarrollo de este mal; Corea de Huntington: Trastornos neurológicos, como perdida de memoria y movimientos incontrolados. El gen se halla en el cromosoma 4; Anemia Falciforme: Mal causado por la fabricación de hemoglobina defectuosa, incapaz de transportar el oxigeno en la sangre. El gen mutante fue aislado en 1980; Mucoviscosidosis: O fibrosis quística. Gen anómalo encontrado en el año 1990 en el cromosoma 7. Afecta a miles de niños, ocasionándoles trastornos respiratorios y digestivos; Hipotiroidismo Congénito, Afecta a niños provocando retraso mental profundo si no es detectado antes de los seis meses; Determinante del Sexo: En julio de 1991, biólogos británicos  anunciaban que el sexo del embrión viene determinado por la activación de un gen hallado en el cromosoma masculino Y;  Retraso Mental del X - Frágil : Se trata de la causa hereditaria m s frecuente de retraso mental. Se caracteriza por una especie de ruptura de uno de los brazos del cromosoma X; Miopatia de Duchenne: Atrofia muscular que aparece hacia los dos años de edad y desemboca en una parálisis total; Maníaco - Depresión: También llamada enfermedad bipolar, afecta a un 2 por ciento de la población. El gen responsable fue localizado en 1987, en el cromosoma 11; Esquizofrenia: Afecta al 1 por ciento de la población. En 1989 psiquiatras de la Universidad de Londres encontraron el gen de la locura en una región del cromosoma 5; Síndrome de Lesch Nyhan, Ceguera y parálisis. Aparece con una frecuencia de 1 en 3000 en las poblaciones judías originarias en Europa Central. El gen clonado en 1980; Malformaciones Congénitas: El riesgo de una embarazada tenga un hijo con una malformación genética en el nacimiento es del cuatro por ciento. Entre los casos comunes se destacan: Hidrocefalia: Tamaño desmesurado de la cabeza debido a la acumulación excesiva de líquido en el interior del cráneo. Microcefalia: Cabeza pequeña y generalmente deforme, ocasionada por un subdesarrollo de la caja craneal. Labio Leporino: Presencia en el recién nacido de una gran hendidura en el labio. Ano Imperfecto: Deformidad conocida también como imperforación. El bebe nace sin ano. Espina Bífida: Defecto del tubo neural que consiste en una anomalía en el cierre de uno o más vértebras.

No solo la genética tendrá como fin la salud humana y animal, sino el descubrir cómo pueden utilizarse recursos genéticos para que el reino vegetal supere las enfermedades, la contaminación y brinde potencialidades de alimentos en todo el mundo.  Los alimentos transgénicos es una polémica aún no terminada, y los radicalismos en este ámbito deben ser sustituidos por la mesura y la investigación.  Cabe mencionar el lamentable caso de la Dra. Blanca San Segundo del Consejo Superior de Investigaciones científicas de Barcelona, donde realizaba estudios de la resistencia de los cultivos en la relación insectos-plantas: El lepidóptero Chilo suppresalis constituye una de las peores plagas de las plantaciones de arroz, pero no es capaz de atacar las plantas de maíz. La Dra. San Segundo y su equipo habían conseguido introducir uno de los genes de defensa del maíz (un inhibidor de proteasas) en el arroz, confiriendo así a las plantas transgénicas una resistencia inmediata frente al ataque de Chilo. Se lograba así un proceso natural para atacar plagas sin el uso masivo y maligno de insecticidas que daña el medio ambiente y la salud humana, sin embargo, un día, un grupo de opositores entro al recinto y destruyo todas las plantas transgénicas.

Hay casos en que organizaciones como greenpeace y otras muchas más que protestan justamente frente a los abusos de empresas mundiales que comercializan con alimentos transgénicos que dañan la salud de los consumidores aunque hace ganar mucho a esas empresas. Fue el caso de Junio del 2006 en España donde se trató ante el Ministerio de agricultura y medio ambiente las normas que legitiman la presencia de transgénicos y los alimentos que no lo son.  La ingeniería genética, tal como se está aplicando hoy en día a la producción de alimentos resistentes a los potentes plaguicidas, por las grandes compañías químico-farmacéuticas, que acaparan paulatinamente el mercado de la agroalimentación, supone un auténtico peligro para la salud de las personas, caso de ingerir alimentos con la estructura genética modificada, puesto que esta alteración, es aprovechada, en las fase de producción, para saturar aun más a la planta de potentes pesticidas, que ingerimos nosotros en parte, que inevitablemente también terminan contaminando el suelo y las aguas.


La genética no cesa de su intima interrelación con el medio ambiente.  Desde tiempos prehistóricos, el ambiente condicionó en mucho el tipo de estructura genética y de herencia de las especies.  Cuando los primeros peces que salieron del agua para ir a tierra como los crosopterigios hace 400 millones de años, pasando por las radiaciones estelares que irrumpían en las estructuras celulares en los seres vivos del planeta y crear así mutaciones no letales, las especies han visto condicionados sus desarrollos en y por el medio ambiente en que viven, incluyendo el grado en que éstos lo modifican: tal es el caso de los seres humanos, que  tan solo en los últimos instantes del día estelar del planeta han podido modificar su entorno en formas positivas como desastrosas.

El medio ambiente se ve amenazado ya por el calentamiento global, pero antes de ello ya esta pasando por radiaciones nucleares, radiaciones por centrales eléctricas, contaminación por mercurio, por químicos miles que caen a aguas, y suelos pasando a los alimentos.  También hay quienes buscan alternativas de uso de energía no fósil, de aprovechamiento de viento y energía solar, que no desea sino mantener sus aguas limpias aunque no las beba, que pugna por una genética que ayude y no degenere las especies vegetales. Todo ese ambiente si se mantiene en equilibrio no hará sino ayudar a que la genética –incluyendo la de los humanos- (recordar la talidomida, el cáncer de mama, la degeneración de la dermis por radiaciones, las muertes fetales o la infertilidad por causas ambientales cuando el medio ambiente ha sido malamente modificado con químicos vertidos inauditamente) y que los estudios de la herencia y descubrimientos de la ingeniería genética ayuden a prevenir enfermedades.

Ya se han anunciado avances en este ámbito, recientemente o desde principios del Siglo XX. Las tareas de la investigación científica en la genética están planteadas.  Los avances solo se dan en la medida de la voluntad política de gobiernos con visión de lo que puede ser el futuro médico rompiendo con los limitados recursos del presente.  La ciencia necesita de inversión de tiempo y dinero, de científicos y de normas políticas avanzadas. No es posible tener prejuicios morales en la creación de una política en el avance científico. Los beneficiarios no pueden ser otros más que los mismos humanos y las especies de animales y plantas que venzan sus enfermedades. La biotecnología, la manipulación genética, la ingeniería genética y todos los medios para que los secretos de la vida sean develados no harán sido terminar los trabajos que algún día en el 1865 un clérigo de Checoslovaquia había iniciado usando la ciencia para descubrir una meta que no era otra cosa sino develar esos secretos de la vida.